Lejos del lujo y del derroche de las actuales primeras comuniones, las de antes se hacían con bien poco porque no había mucho que gastar. El proceso era más o menos el siguiente:
-Llegados a los siete u ocho años, los maestros les enseñaban a los niños los fundamentos de la doctrina cristiana haciéndoles aprender de memoria el catecismo del padre Ripalda: el padrenuestro, el credo, los diez mandamientos, el yo pecador y poco más.
-Las familias o las costureras del pueblo les confeccionaban a sus hijas un vestido más o menos largo y blanco, y a los niños un trajecito que les sirviera también para después del acontecimiento. El rosario y el librito blanco generalmente se pedían prestados.
-Unos días antes había que confesar al cura todos los 'terribles' pecados que a esa edad hubieran podido cometer.
-Desde las doce de la noche del día anterior al de la primera comunión no se podía beber ni agua. Hubo familias que tuvieron que aplazarla porque en un descuido de la madre. el niño se habían comido un trozo de churro. Luego cuento una anécdota.
-Una vez terminada la ceremonia, los maestros llevaban en fila a los niños y niñas hasta el grupo escolar en cuya galería de arriba eran obsequiados con un vaso de chocolate y unas galletas.
-Después del 'convite' los niños y niñas se desperdigaban por el pueblo visitando a familiares y conocidos para ofrecerles una estampita como recordatorio. Así conseguían unas pesetas que por aquellos entonces constituían un verdadero tesoro. Por supuesto que quien se encargaba de administrar lo recaudado era la madre de cada uno.
-Los que disponían de recursos económicos, se hacían una foto de primera comunión en un estudio fotográfico de Antequera o de Málaga.
Cuenta Juan el 'Mandi' que la mañana del día en el que iba a hacer la primera comunión, su madre lo mandó a la tienda de la Currita, mi suegra, a por un cartucho de cebada tostada para el desayuno. Aunque al desayuno se le llamaba llamaba tomar el café, de café nada. Lo que se tomaba era una infusión con cebada o achicoria a la que se añadía, cuando se podía, un poco de leche de cabra. Juan llegó a la tienda. En ese momento Manolo, mi suegro, estaba cortando unas lonchas de jamón. Vio la cara de Juan y antes de venderle la cebada le dio una buena porción de aquel bocado doblemente prohibido: porque no podía comprarlo y porque ese día era de ayuno obligatorio. Con la tripa llena, llegó a su casa, le contó lo del jamón y su madre le dijo: Tú no digas nadie. Juan 'el Mandi' aquel día se tomó el chocolate antes de la ceremonia.
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Esta foto está hecha en el interior de la antigua iglesia.
El cura que da la comunión es don Diego Ortega Barea. |
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Desde 1960 a 1965, mientras se hacía la nueva iglesia, las misas, bodas y comuniones
se celebraron en la galería de arriba del grupo escolar. |
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Don José María Astorga da la comunión en la iglesia nueva. |
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Doña Amelia, Anita. Menchora, Celestina y otras mujeres atienden a los niños mientras se toman el chocolate. |
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Mayo de 1954. Los niños y niñas de primera comunión esperamos el chocolate en la galería del colegio.
El cura preside el acto, y los maestros y maestras mantienen el orden. |
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Eloísa Díaz |
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Magdalena Corpas |
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Miguel 'Vistahermosa' |
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Anita de Perche |
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Yo |
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Lola de Higinio |