miércoles, 9 de septiembre de 2026

569. Panem nostrum quotidianum

Cuando el padrenuestro se rezaba en latín, decíamos: Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, que en castellano suena: "El pan nuestro de cada día dánoslo hoy", a fuerza de trabajo para que se cumpla la maldición bíblica de "ganarás el pan con el sudor de tu frente. En la cultura occidental la palabra 'pan' simboliza el sustento, la comida. Cuando los misioneros cristianos llegaron a Alaska e iniciaron a los aborígenes en los ritos del rezo, a la hora de traducir el padrenuestro a su lengua no tuvieron más remedio que decir:  "Danos hoy la foca nuestra de cada día" porque los habitantes de aquellas tierras heladas no conocían el trigo ni el pan y la base de su alimentación eran las focas.

Está más que demostrado que cuando en un pueblo se cierra el último bar, aquello deja de ser un pueblo. ¿Y qué pasa si en un pueblo se apaga para siempre el último horno donde se cocía el pan? "Pos lo traemos de otro sitio", dirá alguien sin inmutarse, "Sí, -digo yo- pero ya no será lo mismo; habremos perdido algo que nos hace ser un pueblo".

¿Qué es los que se necesita para que un pueblo sea habitable? Un montón de instituciones, organismos, negocios y dependencias con personas que los hacen funcionar: ayuntamiento, escuela, guardería, instituto, bares, restaurantes tiendas, campo de fútbol, piscina, centro de salud, urgencias, médicos, enfermeros, ambulancia, conductor de ambulancia, hogar del jubilado, persona encargada del bar del jubilado, banco, cajero automático, barrendero, jardinero, fontanero, electricista, camión de la basura, red de agua potable, red de saneamiento, depuradora de agua, carnicería, pescadería, guardias municipales, guardias civiles, iglesia, cura, juzgado, servicio de taxi, línea de autobuses, cooperativa agrícola, sociedad de cazadores, cofradía religiosa, banda de música, protección civil, residencia de mayores, biblioteca, wifi, televisión local y de las otras, fuentes, parques públicos, peluquería, masajista, veterinario, dentista, herrería, carpintería, taller mecánico, cementerio, tanatorio, oficina de Correos...

En Villanueva del Rosario hay todo eso y muchas panaderías. Según el diccionario panadería es sitio, casa o lugar en el que se hace o vende el pan. En nuestro pueblo hay muchas panaderías donde se vende pan, pero muy pocas, cada vez menos, ahora solo una, quizá pronto ninguna, donde se hace pan. El pan lo importamos de los pueblos del 'reor'.

En los buenos tiempos del hambre, allá por los cuarenta y los cincuenta, cuando un kilo de pan costaba el dinero que ganaba un hombre trabajando de sol a sol o a cambio de una pañeta de chasca traída a cuestas desde la sierra, en el pueblo y sus alrededores había más de una docena de molinos harineros y tahonas. Hasta finales de los años setenta, en los hornos de Villanueva del Rosario se cocían panes y bollos que se repartían cada mañana por la comarca: se llevaba pan hasta la Venta del Túnel, ya cerca de Málaga.

Estos eran los hornos y molinos harineros del pueblo. De alguno ya he hablado en otras entradas del MURRE.

Horno de María Jesús de Elías. También molía trigo con un molino de los llamados 'de sangre': un burro girando movía la piedra que trituraba el trigo.
La Fabriquilla de Rafael Rico Borja: horno y panadería.
Horno de Tedoro. Es solo horno y el único que sigue abierto. En él se elabora pan y dulces. Ahora la harina la traen de fuera pero antes venía del molino de Pérez.
Horno de Manolo Ruiz: tahona y panadería.
Panadería Nuestra Señora del Rosario, de Francisco Ruiz, que luego fue de la Pepa hasta que se jubiló y la cerraron. Esta panadería fue el resultado de la fusión de La Fabriquilla, Panadería de Manolo Ruiz, Molino del Tejar y Molino de la Venta Adolfo.
Molino de Miguel Moreno, molino de arriba, en donde está ahora la Cooperativa. Era molino harinero y horno.
Molino El Batán, molino de abajo, junto al anterior. Fue molino y almazara.
Molino de Las Tres Piedras. El único que conserva la entrada y salida del agua del río Cerezo. Era un gran molino pues tenía tres piedras que podían moler trigo a la vez.
Molino de Pérez, solo harinero y la maquinaria se movía por la fuerza del río Cerezo. Antes se llamó Molino de Guiñarra.
Molino del Tejar de Frasquito Ruiz. Era tahona y almazara, y se movía por la fuerza del agua del Guadalhorce.
Molino de la Venta Adolfo: molino y horno. El pan se vendía en el pueblo y por los cortijos. El agua del cao venía del Guadalhorce. En las escrituras aparecía con el nombre de 'Molino de Mambrú'.
Molino de la Púa: harinero y almazara. Mantiene el cao que trae el agua del río Parroso.
Molino de Segundo en el Parroso: molino harinero.

Al final de esta entrega reseño las personas que vivían en estos molinos según el censo de población del año 1924.

Estas tahonas, en las que se cocía el pan en hornos calentados con leña, eran molinos porque molían su propia harina, y eran panaderías porque en ellas se vendía el pan. Los agricultores llevaban a estos molinos costales de fanegas de trigo (48 kilos) a cambio de vales que luego iban canjeando por piezas de pan recién horneadas. El tanto por ciento que el dueño del trigo pagaba al molinero se llama maquila.



Rodezno del Molino de la Venta.

Los molinos, hoy todos desaparecidos y con la maquinaria vendida a chatarreros, tenían muchas piezas y procesos, cada uno con su nombre. Por ejemplo, la rueda de madera que que daba vueltas impulsada por el agua que caía desde el cao (caz) se llama rodezno. El cajón con forma de pirámide invertida donde se deposita el trigo que va cayendo sobre la piedra es la tolva. La cibera es la porción de grano que se echa en la tolva del molino para cebar la rueda. La cítola es una pieza de madera pendiente de una cuerda sobre la piedra del molino para que la tolva vaya despidiendo la cibera y para conocer que se para el molino cuando deja de golpear. Hay un refrán que dice: Por demás está la cítola si el molinero es sordo. Y una copla popular canta:

Vente conmigo al molino
y serás mi molinera,
tú echarás trigo a la tolva
mientras yo pico la piedra.

Las piedras del molino había que picarlas con un cincel pues se iban desgastando por el roce continuo. El último experto en picar las piedras fue Manuel Córdoba García, Manolo 'Chiquitín'. Cuando alguien come con ganas y con fuerza se dice que tiene "la muela picá".

Cuando yo era pequeño y alguien me preguntaba qué me gustaría ser de grande, yo contestaba con entusiasmo incontenido: "¡Panadero!". Me encanta el pan. Recuerdo que con cuando tenía siete u ocho años vendía molletes de los que hacía María Jesús, la del horno que estaba donde ahora viven Paco Herrero y Angélica. Cada mañana, aún de noche, me levantaba, iba al horno y María Jesús me tenía preparado un canasto con molletes tapados con un trapo para que se mantuvieran calientes. El truco para venderlos pronto era llegar a las casas donde sabíamos que los compraban, antes que otros vendedores de molletes. Los pregonábamos con este reclamo: "¡Molletes calientes, para las viejas que no tienen dientes!" Cuando lograba vender el cesto de molletes, la dueña del horno, María Jesús, me alegraba la mañana, que en aquellos duros inviernos te dejaba las manos y los pies congelados, con un tazón de café con leche y un mollete con aceite. El duro, cinco pesetas, que ganaba se lo entregaba a mi madre para que lo guardara.


Número 44 de la calle Carrera
Aquí estaba el horno de María Jesús de Elías

Calle Real. En la primera casa estaba La Fabriquilla.



En calle Primero de mayo, antes calle Quipo de Llano, antes calle Alfonso XIII y antes calle Horno. 

Número 1 de calle Linde. Horno y panadería de Manolo Ruiz.

Panadería Nuestra Señora del Rosario.

Molino de arriba, a la entrada de lo que es ahora la Cooperativa san Juan.
El hombre del mulo es José García Lara, padre del Leo.

Conducción del agua entre el molino de arriba y el de abajo, molino Batán.

Antigua orujera con los dos molinos, a la izquierda el de las Tres Piedras y al fondo el molino de Pérez.

Fachada del Molino de la Púa


Cao que trae el agua del río Parroso.
La acequia arranca desde la Presa de los Galápagos.
En esta presa había muchos cangrejos y algunos galápagos.
Ni unos ni otros han sobrevivido.

Molino El Tejar

En la pared todavía está la argolla a la que amarraban los mulos.





Molino de Las Tres Piedras

Las Tres Piedras con el pueblo al fondo en los años cuarenta.

Por aquí andaba (es un decir) el Molino de Segundo, junto al río del Parroso.

Ruinas de la Venta y Molino de Adolfo.

A continuación, tres fotografías de José Nateras el 30 de junio del año 1929. Están en la presa de Adolfo, una obra hidráulica de envergadura para desviar el agua del Guadalhorce hacia el Molino de la Venta. La llamábamos la Presa de la Losa.

A esta presa íbamos a bañarnos cada verano los niños del pueblo. Ahora el paraje está rodeado de una impenetrable vegetación y el cao ya no lleva agua.

Pepe Nateras con chaleco y corbata.



Horno Tedoro
Según el padrón del año 1924 en el número 26 de la calle Alfonso XIII (calle Tedoro) vivían estas personas:
Teodoro Ruiz Botello, viudo, de 26 años y de cuyo nombre viene lo de los Tedoros.
Juana Mérida Cebrián de 32 años y casada con Teodoro después de morir su primera mujer.
Isabel Ruiz Navas de 16 años
Rosario Ruiz Ruiz de 8 años
Diego Ruiz Ruiz de 7 años
Francisco Ruiz Mérida (Paco Tedoro), de dos años.

Horno de Manolo Ruiz
Número 1 de calle Linde.
Vivían María Luque Rico, de 60 años, viuda, y sus hijos Francisco con 25 años, Dulce de24 años y Manuel de 21.

Molino de Miguel Moreno (molino de arriba).
José López Ruiz, de 60 años.
José López Ruiz de 27 años.
María Sillero Ruiz de 24, casada con el viudo.
Francisca López Sillero de 2 años, hija de ambos.

Molino El Batán
Juan Párraga Molina, 58 años.
Encarnación Patricio García, 56 años.
Hijos: Anastasio (28), Juan (22), Francisco (20), Pascual (16) y Miguel (11).
Este Anastasio Párraga Patricio fue el creador de las famosas coplas de Carnaval y del que hablamos en una entrada de este blog.
Esta familia procedía de fuera y después de la guerra se fueron a Valencia.

Molino Las Tres Piedras
Juan Sánchez Arroyo de Archidona de 63 años.
María Rodríguez Pérez también de Archidona y de 66 años.
Aurelio Sánchez Rodríguez de 25 años.

Cortijo de Guiñarra (de Pérez)
Diego Sillero Ruiz 30 años
María Delgado Comino de 29 años (de Algarinejo).
Y cuatro hijos: Diego Sillero Delgado (9años), Ana (6), José (3) y María (1).

Molino del Tejar
Antonio Ruiz Laredo de 38 años
Ana Mérida Luque de 36
Y cinco hijos: Antonio de 10 años, José de 7, Manuel de 6, Ana de 4 y Francisco con 1 año.
Los tres hermanos Antonio, Manuel y Frasquito fueron molineros; José murió en la guerra civil en julio del 36 a la semana de alistarse en el ejército, y Ana, casada con José García Lara, era la madre del Leo.

Molino de Adolfo
Manuel Sánchez Rodríguez de 30 años.
Catalina Cano Pérez (del Trabuco) 20 años.
Y un hijo, Juan Sánchez Caro de un año.

Molino del Parroso
El año 1924 el dueño era José Sillero Ruiz, bisabuelo de Pepa Ruiz que también procedía de Algarinejo.

Molino de la Púa
Los dueños del molino y del cortijo de El Tardón era la familia Mejías-Bolaño que procedía de Antequera.

En otro momento podemos hablar de por qué a principios del siglo XX vinieron al Rosario familias de otros pueblos para regentar estos molinos o como propietarios de grandes fincas. De Algarinejo llegaron cinco primos hermanos -los Ruiz, Sillero y Laredo- que eran de familia de molineros y fueron durante el siglo XX los dueños de la mayoría de los molinos harineros del Rosario.


miércoles, 26 de agosto de 2026

568. Consagración iglesia. Año 1760

Nuestro amigo Pepe Mateo de Villanueva del Trabuco publicó en Facebook un documento en el que se recoge el acto de consagración de la iglesia parroquial de la Puebla del Saucedo. Es bueno que siempre haya algún investigador que esculque en archivos, notarías y bibliotecas, porque todavía hay mucha documentación sobre el pasado de nuestros pueblos que permanece escondida en estos recintos de la memoria escrita.

En una entrada de este blog, llamada Doscientos años de iglesia, hablé con detenimiento del edificio que albergó la iglesia desde el año 1760 hasta 1960 en que fue demolida justo doscientos años después de su consagración.

En este documento que hoy os muestro se habla todavía de la iglesia parroquial de la Puebla del Saucedo, porque nuestro pueblo tuvo este hermoso nombre hasta el año 1835 cuando, al segregarse de Archidona y convertirse en municipio independiente, adoptó el nombre de Villanueva del Rosario.

Según se dice, esta iglesia parroquial de la Puebla del Saucedo era en 1760 a la vez parroquia del Trabuco.

Al final doy la transcripción del documento para facilitar su lectura. Pepe Mateo también lo hizo y los dos mantenemos dudas en algunas partes del texto.





En la Puebla del Saucedo de este Obispado y de
esta Vicaría, en catorce días del mes de marzo
de mil setecientos y sesenta el Sr. Don. Loren-
zo Guerreo Solano, Vicario y Juez eclesiástico
de la villa de Archidona, y de esta otra población a-
biendo passado a ella acompañado de mí el no-
tario mayor de dicha Vicaría en cumplimiento de
la comisión que antecede para la práctica
de las diligencias que en ella se mandan, pa-
só a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario
de dicha Población con cuyo título está erigida
nuebamente por Parroquia de dicha Poblazión
y dela dela Población del Trabuco de esta dicha Vicaría
por dicho Ilustrísimo Señor, y abiendo por ante mí re-
conocido dicha Parroquia,, sagrario, pila baptis-
mal, basos sagrados, ornamentos y demás ne-
cesario, y hallado estar todas dichas cosas, y dadas
por conforme al ceremonial y ritual romano
usando de dicha comisión y en .... de dicho señor

Ilustrísimo su merced bestido con ornamentos corres-
pondientes, y capa pluvial, y abiendose canta-
do las letanías, bendijo el agua de la pila bap-
tismal conforme al dicho ritual, y abiendo celebra-
do misa cantada consagrado en ella formas
correspondientes, y después de aber sacado en
processión a la imagen de Cristo Nuestro Señor sa-
cramentado, colocó en su arca y sagrario el
Santísimo Sacramento del altar abiendo he-
cho en virtud de dicha comisiión bendición de las
insignias y demás cossas necesarias para el
serbicio de dicha Iglesia Parroquial y culto divino y
para que conste, lo mandó su merced poner por di-
ligencia. De doto lo cual doy fe y lo firmó su merced
Don Lorenzo Guerrero Solano=Don Juan de Cár-
denas Notario Mayor.

miércoles, 19 de agosto de 2026

567. Una foto, un instante

El 10 de octubre del año 1964 el fotógrafo antequerano Antonio Rama hizo con su cámara esta imagen irrepetible: ochenta personas, chicos y grandes, sonríen al unísono una tarde de 'Toros a domicilio' lluviosa y divertida. En el centro de la fotografía, con las manos en los bolsillos, Vicente el de la Pepa pasa del tema.

Esta fotografía ya os la mostré en este MURRE pero hoy os la repito porque merece la pena y porque dice bien a las claras cómo han cambiado las cosas en el Sauceo a la hora de divertirse.

En primera línea, de izquierda a derecha: Héctor, Cele, Miguelín, Fino, Chicón, Juanito, Manolo, Paco el Rubio, Rafalito Corrales, el Moro, Pepe Repiso.



domingo, 2 de agosto de 2026

566. Instantáneas

 Según mi diccionario de la Real Academia Española del año 1970 una instantánea es una fotografía que se obtiene instantáneamente. Parece una perogrullada pero es así. Antes, en los principios de la fotografía, para que la imagen quedara grabada en la placa era necesario que el obturador que dejaba pasar la luz estuviera abierto durante unos segundos. Por eso, en las fotos antiguas, para que los retratados no salieran movidos, la gente tenía que quedarse quieta, sin moverse. Esa es la razón de que en los viejos retratos las personas aparecen estáticas y agarradas a una silla o a algún objeto fijo. Eran fotos que se hacían en un estudio.

Las que hoy os presento son todas instantáneas, tomadas al azar con mi Canon EOS 1200D.

¿Ande está la puerta?

Dando unas bajeras

Floresta

Puerta falsa

Tirador, clavos y ojo de cerradura

Una de las pocas casas centenarias que quedan en el Saucedo

De niño creía que tras las siluetas de las encinas que coronan Las Buitreras se acababa el mundo. Cuando tenía 8 años me rompí un brazo, me llevaron a Antequera y entonces descubrí que detrás había más mundo.

Curiosidad gatuna.

Dos en la cuerda tensa.

Retazos de fantasma en casa deshabitada.


El ojo del monstruo.

Casa con monóculo.

Pasaje.

La sagrada familia.

Mira que he visitado iglesias, ermitas y catedrales. Nunca vi tan realista representación de lo que es el Purgatorio. Este portento de cuadro de escayola en relieve está en la iglesia parroquial de Villanueva del Rosario, Málaga, España, Unión Europea.

Cuando yo era monaguillo, en la iglesia había un cuadro oscuro y rasgado en el que se representaban a las Ánimas Benditas y era uno de los pocas cosas de la parroquia que se habían salvados de la quema durante la Guerra Civil. Cuando 1960 se derribó la iglesia, el cuadro y otros objetos desaparecieron de nuestro patrimonio. En sustitución de aquella vieja pintura, el párroco de entonces decidió comprar y colgar esta representación de las almas de los difuntos achicharrándose en el Purgatorio. 

El cuadro, de un mal gusto malsano, muestra dos espacios. En la parte de arriba, en un cielo fresco de nubes y resplandores, se ve a la Virgen del Carmen que, ayudada por unos ángeles, va sacando a los condenados una vez cumplido el reglamentario periodo de purgación en aquella inmensa barbacoa. Es en la parte de abajo, la más cercana a los fieles que contemplamos el cuadro, donde se ve cómo se achicharran hombres y mujeres, ¡desnudos! porque el fuego les ha quemado los ropajes que llevaran cuando los enterraron.

No perdáis el detalle de la regadera que porta un piadoso angelillo con la que echa un chorrillo de agua y a ver quién la pilla. Yo creo que se evapora antes de llegar al candelorio.








miércoles, 29 de julio de 2026

565. Cuesta de la Escuela y Pecho del Grupo

Aunque en el Instituto yo era profesor de Lengua y Literatura, un día se me ocurrió hacerles a mis alumnos una pregunta que tenía que ver más con Geografía que con mi asignatura; era para comprobar su capacidad lógica. Esta es la pregunta: en la Tierra, ¿hay más cuestas arriba o más cuestas abajo?

Hubo algunos que erraron la respuesta, pero varios acertaron. En la Tierra y en cualquier parte, toda pendiente tiene a la vez un hacia arriba y un hacia abajo; por lo tanto y por lógica, hay tantas subidas como bajadas, lo que pasa es que las pendientes, sobre todo las pronunciadas, las vemos más desde abajo que desde arriba; para verlas desde arriba hay que subir, y eso cuesta.

Y todo esto viene a cuento porque en el pueblo tenemos dos calles que suben (y que bajan) a un lado y a otro del colegio: una es la Cuesta del Grupo Escolar y la otra es el Pecho del Grupo. Los nombres pecho y cuesta son sinónimos; vienen a significar lo mismo y en la toponimia saucedeña son términos frecuentes: El pecho la Mata, La Cuesta del Peo...

Y siendo estas dos calles pendientes ¿por qué una es pecho y la otra es cuesta? Por variar. Lo que sí hay que explicar es lo de escuela y grupo, que parecen iguales pero no son lo mismo,

Cuando yo era chico, los niños y las niñas íbamos al Grupo, que se llamaba grupo porque era una novedad. Antes de que se construyera este magnífico centro escolar, los niños asistían a clase en edificios distintos: en uno estaba la escuela de las niñas, con maestras, y en el otro la escuela de los niños, con maestros. Los hijos de los riquillos del pueblo no iban a la escuela, iban al colegio, instituciones de enseñanza caras que estaban en Málaga o en Granada.

El Grupo Escolar permitió que niños y niñas asistieran a recibir la lección en un mismo edificio, en una escuela mixta: eso sí, las niñas en la planta alta; los niños en la planta baja. A la hora del recreo, alumnos y alumnas compartíamos el espacio pero sin mezclarse. Había un lema tajante: los niños con los niños y las niñas con las niñas.

Aquí os muestra la fotografía que Pepe Nateras hizo en los años 40 del pasado siglo en la que se ve el Grupo Escolar; a la derecha queda el Pecho del Grupo con viviendas a un lado. A la izquierda, la pared del patio de Gazpirre sin viviendas. Aún no se había construido el muro de piedra del jardín.


El Pecho del Grupo hacia 1970

Procesión de san Isidro subiendo el Pecho

La Cuesta del Grupo Escolar vista desde la carretera.

La misma calle desde arriba.
Esta vía se llamó antes calle de García del Olmo, que fue gobernador civil de Málaga.















Ahora que el Ayuntamiento está remozando la calle Pecho del Grupo sería una buena ocasión para cambiarle el nombre y llamarla la Calle del Muro, que en inglés suena murre chulo: Wall Street.