lunes, 6 de julio de 2026

560. Algo es algo

 Ya que el Museo Arqueológico no va ni para largo, el ayuntamiento ha colocado una vitrina y media en el Hogar del Jubilado donde he guardado algunas piezas de lo que (aolaíta) pudiera formar parte del futuro Museo Etnográfico. He hecho unas fotos, aquí os las muestro, no hago comentarios, no me quejo pero así están las cosas.

La gente de fuera o del pueblo que acude al Hogar a tomarse un café o una cerveza porque todos los bares del Sauceo están cerrados, ven las cosas antiguas que allí se exponen, dicen "qué bien" y todos desean un lugar más amplio y digno en el que guardar este legado de nuestros antepasados.


















domingo, 5 de julio de 2026

559. Camino de las Tres piedras

Camino de Las Tres Piedras

Las Tres Piedras es (era) uno de los molinos harineros más importante de nuestro pueblo. Para llegar a este cortijo-molino hemos de bajar por calle Molinos, seguir la ruta que discurre por la margen derecha del arroyo de La Canaleja y pasar bajo el puente a través del túnel por el que pasa este camino. A unos cien metros del puente nos desviamos a la izquierda y, entre un huerto fértil plantado sobre un antiguo basurero y la Guardería Infantil, se inicia el corto paseo que nos lleva al molino.

Atravesamos el arroyo de la Canaleja por un puente construido no hace mucho tiempo y enseguida aparecen las viviendas de una reciente urbanización con espléndidas casas y mejores vistas. A la derecha quedan la antigua Huerta Africana y el cortijo de Gachas. Una alameda marca el curso del arroyo. Al trasponer una pequeña loma aparece el molino de Las tres piedras, a la sombra de un centenario nogal y rodeado el lugar de espléndidos álamos negros que bordean el río del Cerezo. Durante un tiempo, en una nave aneja de construida hacia 1960 y que primero fue criadero de pollos, en este molino funcionó un afamado restaurante, ahora medio en ruinas tras una riada.

El molino de Las Tres Piedras debe su nombre a que contaba con tres rodeznos que podían mover a la vez tres piedras de molienda. Las muelas y toda la maquinaria han desaparecido, pero en el interior de lo que fue el molino se conserva un viejo alternador que, movido por el agua, fue una ‘fábrica de luz’ de las tres que se surtieron al pueblo de electricidad a principios del siglo XX.

Sobre el río Cerezo hay un puente y el camino sigue hasta la carretera comarcal que nos lleva a la Venta de Las Delicias, la Gasolinera y La Sabina, todo esto ya en el término municipal de Antequera. El río Cerezo marca la linde entre el Rosario y el desaforado término de la ciudad del Torcal.


De este recorrido os muestro varias fotografías sin comentario.


El camino




















El molino











El cao










viernes, 10 de abril de 2026

557. Censo 1924: Oficios (2)

En el censo del año 1924 aparecen cuatro personas con la titulación de Magisterio: dos maestros, una maestra y una maestra jubilada. Todos son oriundos de otros pueblos. Los Nateras eran de Pruna (Sevilla) y se afincaron en el Rosario y de ellos provienen el que fue secretario del Ayuntamiento, Pepe Nateras, padre de Irene y Alejandro. Es curioso el apellido del maestro oriundo de Álora: Bootello.
Hasta que a principios de los años 40 no se inaugurara el Grupo Escolar en el pueblo había dos clases: una de niñas y dos de niños, y con eso bastaba porque ir a la escuela era un lujo y un privilegio que no todas las familias se podían permitir. La escuela de los niños estaba en el edificio del reloj y la de las niñas en el edificio que ahora ocupa Unicaja. Allí estaban también las viviendas de los maestros. El lugar del recreo de los niños y de las niñas era la plaza de la iglesia.

MAESTROS
Fernando Bootello Romero (de Álora), plaza Constitución
Francisca Nateras Mérida (maestra jubilada, de Pruna, Sevilla)), plaza Constitución
Dolores Ordóñez Benítez (de Cuevas del Becerro), calle Carrera
José Nateras Mérida (de Pruna, Sevilla), calle Carrera

El año 1924 había un médico y era del pueblo, de la poderosa familia de Carneros y Molina. El señorito del pueblo que mandó construir la casa grande era un Carneros. Su mujer Inés Molina, que provenía del Colmenar, fue la que donó el terreno para construir el Grupo Escolar. En agradecimiento a esta donación el ayuntamiento puso su nombre a una calle, conocida también como la calle de la Cadenas, y que hasta entonces había sido la calle Buenavista.

MÉDICO: José Carneros Molina, calle Carrera

Una profesión muy prestigiosa y necesaria era la de albañil, oficio antiguamente llamado alarife. En el pueblo había varias familias de albañiles: Nateras, Godoy, Corrales, Valencia...

ALBAÑILES
Francisco Nateras Navas, plaza Constitución
José Valencia Vegas, plaza Constitución
José Valencia Mérida, plaza Constitución
Francisco Ortigosa Godoy, calle Iglesia
Antonio Nateras Navas, calle Carrera
Antonio Pérez Carneros, calle Carrera
Antonio Nateras Palma, calle Alfonso XIII
Marcos Nateras Navas, plaza Carneros
Juan Ruiz Botello, calle Molinos
Diego Ruiz Navas, calle Molinos
Miguel Ruiz Botello, calle Molinos
Francisco Godoy Mérida, calle Caño

En las anotaciones del censo de 1924 aparece un joven que estudia en seminario para ser cura. No sabemos si llegó a ser sacerdote.

SEMINARISTA
José Martín Luque, calle Carrera

El único vecino que aparece con el oficio de escribiente es Pepe Vallejo Franco, padre de José Vallejo Corrales, que luego llegaría a ser juez de paz y vivió en la plazoleta que desde entonces la conocemos como la del juez.

ESCRIBIENTE
José Vallejo Franco, calle Alfonso XIII

Pocos niños y jóvenes estudiaban entonces. Los niños, apenas tenían diez años, los sacaban de la escuela y los mandaban a cuidar guarros, a ayudar en el campo y así aportar algo a a la economía doméstica. Las niñas, lo mismo. El índice de analfabetismo era elevadísimo. En este censo de 1924 solo parecen tres estudiantes y son hermanos.

ESTUDIANTES
Diego Bermúdez Ordoñez, calle Carrera
Antonio Bermúdez Ordóñez, calle Carrera
Félix Bermúdez Ordoñez, calle Carrera

Un oficio imprescindible para la vida de los pueblos era la de carpintero. Hacían muebles, aperos de labranza como ubios y arados, puertas, ventanas para las casas y hasta los ataúdes para los muertos.

CARPINTEROS
Juan Ruiz Serrán, plaza Constitución
José Ruiz Díaz, calle Iglesia
José Vegas Navas, calle Iglesia
Manuel Díaz Díaz, calle Carrera
Rafael Corrales Sánchez, calle Carrera
José Serrán Fernández, calle Carneros
Ramón Corrales Velasco, calle Carneros
Rafael Fernández Bonilla, calle Fuente
Francisco Repiso Rico, Huerta del Moruno

Un oficio exclusivo y bien pagado era el de guarda que vigilaba el ganado, la caza y los sembrados; siempre estaban al servicio de los dueños de fincas.

PEATÓN GUARDA
Juan Cebrián Galeote, calle Granada

Los empleados trabajaban en algún negocio como dependientes.

EMPLEADOS
José Rodríguez Navas, plaza Carneros
Antonio Podadera Ortiz, plaza Carneros
Manuel Carneros González, calle Posadas

Para que un pueblo tenga parroquia hace falta que haya un cura párroco que atienda los oficios religiosos: bautizos, bodas, misas, entierros, extramaunciones... Habría que hacer una lista de los curas que hemos tenido desde el año 1760 en el que se inauguró la iglesia parroquial. Los libros donde podríamos encontrar sus nombres se quemaron en la plaza de la iglesia el año 1936.

CURA
Antonio González Montesinos (de Benahavís), calle Alfonso XIII

El secretario era el funcionario que se mantenía en el ayuntamiento aunque los alcaldes cambiaran. Este Miguel Mérida tenía el apodo de Gazpirre.

SECRETARIO
Miguel Mérida Cebrián, calle Posadas

No había entonces ninguna peluquería de mujeres, porque estas se arreglaban los pelos unas a otras. Barberos sí había muchos y, además de pelar a la gente y arreglarles las barbas a los que las tenían, sacaban dientes, arreglaban relojes y ponían inyecciones.

BARBEROS
José Podadera Bueno, calle Granada
Celedonio Vallejo Franco, calle Alfonso XIII
José Vallejo Fernández,  calle Alfonso XIII











martes, 31 de marzo de 2026

556. Los Puertos

 Si desde un lugar elevado del pueblo de Villanueva del Rosario dirigimos nuestra mirada hacia el sur, veremos con toda nitidez el perfil quebrado de la sierra en el que se dibujan tres puertos: en el centro, el de Las Pedrizas; a la izquierda, el de Las Fresnedas; a la derecha, el de El Lobo. Estos puertos han facilitado desde que el mundo es mundo el paso de un lado a otro de la montaña a los viajeros que caminaban a pie, a los que montaban en caballería o a los que viajaban en carro o en diligencia. Ahora, el único puerto abierto es el de Las Pedrizas y por la carretera que lo traspasa transitan de día y de noche miles de vehículos,

Es bueno saber el nombre de los lugares (fuentes, ríos, cuevas, cerros, cañadas, veredas, tajos, puertos...) que estamos viendo desde que nacimos. Los nombres de los lugares son los topónimos. Estos lugares estaban ahí cuando aún no había personas que los contemplaran; pero alguien llegó, los bautizó y les dio un nombre para orientarse. Si tú no sabes el nombre del sitio en el que estás, estás perdido.


El horizonte y los puertos un día claro, vistos desde el parque-cementerio.

Otra imagen de lo mismo desde el mismo sitio.

Puerto de Las Fresnedas

El Puerto de Las Fresnedas se abre entre Sierra Prieta (llamada así por el color oscuro, prieto, de la vegetación que la cubre) y las estribaciones de las sierras de Los Camarolos y la de El Cojo. La fértil pendiente que vemos tras los olivos es el Hoyo de Alemanes, y a la izquierda están los parajes de El Chatino y Chisporreos. El topónimo de Fresnedas le viene por los bosques de fresnos que había antiguamente al otro lado del puerto y de donde también recibe el nombre el cortijo que hay al trasponer: cortijo de Las Fresnedas.

Hasta principios del siglo XIX fue una de los principales pasos hacia Málaga desde el interior; otros dos puertos por los que se accedía eran el Boquete de Zafarraya desde Granada y la Boca del Asno desde Antequera.

La calzada romana y los caminos medievales que cruzaban este puerto han sido devorados por los olivos y las tierras de labor, y si quieres pasar te encuentras alambradas, puertas con cadenas y dueños que te impiden el paso. Son caminos reales que podemos usar libremente y el derecho a transitar por ellos nunca prescribe.

Puerto de las Pedrizas

Situado entre sierra Prieta y la sierra de Las Cabras, es desde hace apenas dos siglos el paso por el que se accede a Málaga. Por ser un paraje con rocas y pedrizas es de donde le viene el nombre.


Puerto de El Lobo

Fue siempre un paso a pie o en caballería y por él se iba hacia Antequera pasando por Las Navillas, atravesando el arroyo de Los Chorrillos, las lomas de Carreira, el Puente de Arraatos... Las dos imponentes montañas que se yerguen a un lado y otro del puerto son, a la izquierda, Las Buitreras, y a la derecha, La Breña. El edificio que se ve en el centro es el cortijo de El Tardón.

Cuando mis padres pasaron la noche de bodas en el cortijo que estaba al otro lado, y que por eso no se ve, había nidos de buitres en las cuevas y oquedades que hay en la parte más abrupta, la que da al puerto.

Le pusieron el nombre de puerto de El Lobo porque hasta finales del siglo XIX hubo lobos en los bosques y sierras del Rosario. Esto es lo que dicen Nateras y Navas en su Geografía e Historia de Villanueva del Rosario.

Tuvieron lugar en el año 1889 unas manifestaciones tumultuosas en la Villa que al grito de "Abajo los Consumos" pretendía la suspensión del impuesto por la escasez de medio económicos del vecindario así como por esta fecha hacen su aparición en la comarca los dañinos lobos, los cuales fueron combatidos con cargo a los ganaderos que pudiesen perjudicar, ya que como se decía la precaria situación del Ayuntamiento no podía ni incluso subvencionar la extinción de estos animales dañinos y peligrosos.

Como el día era claro y luminoso hice otras fotos.

Morrón de la Aguililla, tajo del Medía, El Roaero, Pedrizas de Lara, Cueva de las Grajas, El Pelao...

Detrás del Brosque, la Peña de los Enamorados

Un poco más cerca la cresta de La Peña.