En el censo del año 1924 aparecen cuatro personas con la titulación de Magisterio: dos maestros, una maestra y una maestra jubilada. Todos son oriundos de otros pueblos. Los Nateras eran de Pruna (Sevilla) y se afincaron en el Rosario y de ellos provienen el que fue secretario del Ayuntamiento, Pepe Nateras, padre de Irene y Alejandro. Es curioso el apellido del maestro oriundo de Álora: Bootello.
Hasta que a principios de los años 40 no se inaugurara el Grupo Escolar en el pueblo había dos clases: una de niñas y dos de niños, y con eso bastaba porque ir a la escuela era un lujo y un privilegio que no todas las familias se podían permitir. La escuela de los niños estaba en el edificio del reloj y la de las niñas en el edificio que ahora ocupa Unicaja. Allí estaban también las viviendas de los maestros. El lugar del recreo de los niños y de las niñas era la plaza de la iglesia.
MAESTROS
Fernando Bootello Romero (de Álora), plaza Constitución
Francisca Nateras Mérida (maestra jubilada, de Pruna, Sevilla)), plaza Constitución
Dolores Ordóñez Benítez (de Cuevas del Becerro), calle Carrera
José Nateras Mérida (de Pruna, Sevilla), calle Carrera
Fernando Bootello Romero (de Álora), plaza Constitución
Francisca Nateras Mérida (maestra jubilada, de Pruna, Sevilla)), plaza Constitución
Dolores Ordóñez Benítez (de Cuevas del Becerro), calle Carrera
José Nateras Mérida (de Pruna, Sevilla), calle Carrera
El año 1924 había un médico y era del pueblo, de la poderosa familia de Carneros y Molina. El señorito del pueblo que mandó construir la casa grande era un Carneros. Su mujer Inés Molina, que provenía del Colmenar, fue la que donó el terreno para construir el Grupo Escolar. En agradecimiento a esta donación el ayuntamiento puso su nombre a una calle, conocida también como la calle de la Cadenas, y que hasta entonces había sido la calle Buenavista.
MÉDICO: José Carneros Molina, calle Carrera
Una profesión muy prestigiosa y necesaria era la de albañil, oficio antiguamente llamado alarife. En el pueblo había varias familias de albañiles: Nateras, Godoy, Corrales, Valencia...
ALBAÑILES
Francisco Nateras Navas, plaza Constitución
José Valencia Vegas, plaza Constitución
José Valencia Mérida, plaza Constitución
Francisco Ortigosa Godoy, calle Iglesia
Antonio Nateras Navas, calle Carrera
Antonio Pérez Carneros, calle Carrera
Antonio Nateras Palma, calle Alfonso XIII
Marcos Nateras Navas, plaza Carneros
Juan Ruiz Botello, calle Molinos
Diego Ruiz Navas, calle Molinos
Miguel Ruiz Botello, calle Molinos
Francisco Godoy Mérida, calle Caño
Francisco Nateras Navas, plaza Constitución
José Valencia Vegas, plaza Constitución
José Valencia Mérida, plaza Constitución
Francisco Ortigosa Godoy, calle Iglesia
Antonio Nateras Navas, calle Carrera
Antonio Pérez Carneros, calle Carrera
Antonio Nateras Palma, calle Alfonso XIII
Marcos Nateras Navas, plaza Carneros
Juan Ruiz Botello, calle Molinos
Diego Ruiz Navas, calle Molinos
Miguel Ruiz Botello, calle Molinos
Francisco Godoy Mérida, calle Caño
En las anotaciones del censo de 1924 aparece un joven que estudia en seminario para ser cura. No sabemos si llegó a ser sacerdote.
SEMINARISTA
José Martín Luque, calle Carrera
El único vecino que aparece con el oficio de escribiente es Pepe Vallejo, que luego llegaría a ser juez de paz y vivió en la plazoleta que desde entonces la conocemos como la del juez.
ESCRIBIENTE
José Vallejo Franco, calle Alfonso XIII
José Vallejo Franco, calle Alfonso XIII
Pocos niños y jóvenes estudiaban entonces. Los niños, apenas tenían diez años, los sacaban de la escuela y los mandaban a cuidar guarros, a ayudar en el campo y así aportar algo a a la economía doméstica. Las niñas, lo mismo. El índice de analfabetismo era elevadísimo. En este censo de 1924 solo parecen tres estudiantes y son hermanos.
ESTUDIANTES
Diego Bermúdez Ordoñez, calle Carrera
Antonio Bermúdez Ordóñez, calle Carrera
Félix Bermúdez Ordoñez, calle Carrera
Diego Bermúdez Ordoñez, calle Carrera
Antonio Bermúdez Ordóñez, calle Carrera
Félix Bermúdez Ordoñez, calle Carrera
Un oficio imprescindible para la vida de los pueblos era la de carpintero. Hacían muebles, aperos de labranza como ubios y arados, puertas, ventanas para las casas y hasta los ataúdes para los muertos.
CARPINTEROS
José Serrán Fernández, calle Carneros
Ramón Corrales Velasco, calle Carneros
Rafael Fernández Bonilla, calle Fuente
Francisco Repiso Rico, Huerta del Moruno
Un oficio exclusivo y bien pagado era el de guarda que vigilaba el ganado, la caza y los sembrados; siempre estaban al servicio de los dueños de fincas.
PEATÓN GUARDA
Juan Cebrián Galeote, calle Granada
Los empleados trabajaban en algún negocio como dependientes.
EMPLEADOS
José Rodríguez Navas, plaza Carneros
Antonio Podadera Ortiz, plaza Carneros
Manuel Carneros González, calle Posadas
Para que un pueblo tenga parroquia hace falta que haya un cura párroco que atienda los oficios religiosos: bautizos, bodas, misas, entierros, extramaunciones... Habría que hacer una lista de los curas que hemos tenido desde el año 1760 en el que se inauguró la iglesia parroquial. Los libros donde podríamos encontrar sus nombres se quemaron en la plaza de la iglesia el año 1936.
CURA
Antonio González Montesinos (de Benahavís), calle Alfonso XIII
El secretario era el funcionario que se mantenía en el ayuntamiento aunque los alcaldes cambiaran. Este Miguel Mérida tenía el apodo de Gazpirre.
SECRETARIO
Miguel Mérida Cebrián, calle Posadas
No había entonces ninguna peluquería de mujeres, porque estas se arreglaban los pelos unas a otras. Barberos sí había muchos y, además de pelar a la gente y arreglarles las barbas a los que las tenían, sacaban dientes, arreglaban relojes y ponían inyecciones.
BARBEROS
José Podadera Bueno, calle Granada
Celedonio Vallejo Franco, calle Alfonso XIII
José Vallejo Fernández, calle Alfonso XIII