domingo, 2 de agosto de 2026

566. Instantáneas

 Según mi diccionario de la Real Academia Española del año 1970 una instantánea es una fotografía que se obtiene instantáneamente. Parece una perogrullada pero es así. Antes, en los principios de la fotografía, para que la imagen quedara grabada en la placa era necesario que el obturador que dejaba pasar la luz estuviera abierto durante unos segundos. Por eso, en las fotos antiguas, para que los retratados no salieran movidos, la gente tenía que quedarse quieta, sin moverse. Esa es la razón de que en los viejos retratos las personas aparecen estáticas y agarradas a una silla o a algún objeto fijo. Eran fotos que se hacían en un estudio.

Las que hoy os presento son todas instantáneas, tomadas al azar con mi Canon EOS 1200D.

¿Ande está la puerta?

Dando unas bajeras

Floresta

Puerta falsa

Tirador, clavos y ojo de cerradura

Una de las pocas casas centenarias que quedan en el Saucedo

De niño creía que tras las siluetas de las encinas que coronan Las Buitreras se acababa el mundo. Cuando tenía 8 años me rompí un brazo, me llevaron a Antequera y entonces descubrí que detrás había más mundo.

Curiosidad gatuna.

Dos en la cuerda tensa.

Retazos de fantasma en casa deshabitada.


El ojo del monstruo.

Casa con monóculo.

Pasaje.

La sagrada familia.

Mira que he visitado iglesias, ermitas y catedrales. Nunca vi tan realista representación de lo que es el Purgatorio. Este portento de cuadro de escayola en relieve está en la iglesia parroquial de Villanueva del Rosario, Málaga, España, Unión Europea.

Cuando yo era monaguillo, en la iglesia había un cuadro oscuro y rasgado en el que se representaban a las Ánimas Benditas y era uno de los pocas cosas de la parroquia que se habían salvados de la quema durante la Guerra Civil. Cuando 1960 se derribó la iglesia, el cuadro y otros objetos desaparecieron de nuestro patrimonio. En sustitución de aquella vieja pintura, el párroco de entonces decidió comprar y colgar esta representación de las almas de los difuntos achicharrándose en el Purgatorio. 

El cuadro, de un mal gusto malsano, muestra dos espacios. En la parte de arriba, en un cielo fresco de nubes y resplandores, se ve a la Virgen del Carmen que, ayudada por unos ángeles, va sacando a los condenados una vez cumplido el reglamentario periodo de purgación en aquella inmensa barbacoa. Es en la parte de abajo, la más cercana a los fieles que contemplamos el cuadro, donde se ve cómo se achicharran hombres y mujeres, ¡desnudos! porque el fuego les ha quemado los ropajes que llevaran cuando los enterraron.

No perdáis el detalle de la regadera que porta un piadoso angelillo con la que echa un chorrillo de agua y a ver quién la pilla. Yo creo que se evapora antes de llegar al candelorio.