martes, 22 de octubre de 2013

71. Disfraces en la escuela

Como todos bien sabréis, el blog me muestra en todo momento las estadísticas de visitas diarias, semanales, mensuales... y, a partir del número y frecuencia de estas visitas, puedo deducir qué temas o series de fotos os interesan más. Después de una década de importunaros con mis entradas y salidas, he sacado algunas conclusiones.

La mayor parte de las visitas al blog la hacen usuarios de internet de edad comprendida entre los treinta y los cincuenta años. Es lógico, pues son los que saben manejarse en estas nuevas tecnologías, que han aprendido por necesidades de trabajo o por el mero placer de comunicarse.

Los intereses de los niños y jóvenes de hasta bien entrados los veinte años van por otros derroteros y no pierden el tiempo viendo caras de viejos o contemplando calles embarradas que les hacen pensar más en un país del cuarto mundo que en el antiguo Sauceo.

En cuanto a las personas mayores, en general, no saben manejarse entre tantos botones y, salvo grupos que están aprendiendo en clases para adultos, a casi todas les resulta muy difícil acercarse a los temas, fotos y asuntos que constituyen el meollo de nuestra SAUCIPEDIA.

¿Por qué casi todas las fotos son antiguas? Porque las personas ahí retratadas, aunque muchas de las caras no nos digan nada pues son gente que no conocimos, han formado parte de la historia cotidiana de nuestro pueblo y somos, de una manera o de otra, sus descendientes. Además, si alguien no se dedica a recopilar estas viejas fotografías y a guardarlas, terminarían olvidadas o destruidas como les ha sucedido a tantas otras.

A esa masa de seguidores asiduos y expertos en informática os pido que de vez en cuando mostréis a vuestros padres, abuelos y vecinos de edad avanzada el repertorio de fotos que vamos publicando. Ya veréis cómo os dan norte de quién es cada uno, de lo que hacían, de sus apodos y andanzas. Y aprenderéis un montón.

Hoy, a los que rondáis los cincuenta os pongo ante vuestros ojos una foto de comunión que se me extravió, y un grupo de retratos de niños y niñas disfrazados en fiestas y carnavales organizados en el colegio. Todas las fotografías forman parte de aquella caja de fotos que me dejó Pepe Repiso.

No pongo nombres a los que aparecen retratados porque sería el cuento de nunca acabar. Esa es vuestra tarea.
























jueves, 17 de octubre de 2013

70.- Madre con niño

Decía Antonio Muñoz Molina en su novela Un invierno en Lisboa: "Con el tiempo no hay ninguna fotografía que no sea la de un desconocido." La que en su momento era una cara familiar y conocida y con nombre, el paso del tiempo la transforma en un rostro que no nos dice nada. A veces, al ver ahora esas fotos antiguas nos encontramos con que hay caras en fotos antiguas que trascienden los años al encontrarles un parecido indiscutible con alguno de sus descendientes.

Aunque en esta entrega de fotos aparecen algunas madres con niños, para mí las más entrañables son aquellas en  las que el abuelo o la abuela se rodea de nietos. No es frecuente la foto en la que el padre aparezca con su hijo o hija sobre sus rodillas, de la misma manera que en aquellos tiempos era rarísimo ver a un hombre por la calle caminando con un niño agarrado de la mano, y no digamos nada de los comentarios que suscitaba si un hombre iba a hacer la compra, con un cántaro por agua a la fuente o tendiendo unos pantalones en el tendedero: todo eso era (¿y es?) cosa de mujeres. El que se comportaba contra la 'norma' era un calzonazos, descalificativo muy denigrante.

En este álbum familiar en el que se está convirtiendo nuestra Saucipedia hoy encontramos fotografías con muchos años en las que aparecen nuestros antepasados ejerciendo de madre, de abuela o de abuelo. Si no atino bien con los nombres, para eso tenéis mi correo.

En esta fotografía está Rosario Moreno, la mujer de Godoy, con sus hijos Paco y Antonio
cuyo apodo, para entendernos, es 'Rubio'

La niña con abanico y vestido blanco es Lola, la mujer de Higinio Navas y abuela de Rocío, la mujer de mi hijo Manolo. La madre tenía una carnicería y de apodo le decían 'Porras'.


La mujer que que mira fijamente a la cámara es 'La Canasta' (No sé el nombre)
Las niñas que lucen sendos lazos en la cabeza, una es Dolores, que murió muy joven,
y la otra es Josefa, la mujer de Antonio Palma. El detalle de la maceta es entrañable.

La mujer sonriente y con las manos sobre las rodillas es Candelaria, la Menchora. A su derecha están Pepa y Paco.
A su izquierda, Dolores y Antonio. Falta el padre, aquel hombre que durante años anduvo de cortijo en cortijo enseñando a leer, escribir  y las cuatro reglas a muchos que no podían ir a la escuela.
La manta que cubre la pared era un recurso muy usado por los fotógrafos ambulantes

Rafaela Córdoba sostiene en sus brazos a su nieta Nena. A la derecha está Manolo 'Chiquitín' con un gato en brazos
y a la izquierda Antonio, a quien apodábamos 'Checa', vestido de bonito, con corbata.
El empedrado del suelo es irregular y primitivo, pero muy práctico para aquellos tiempos.

María Ramos (la madre de los que llamamos 'Gorditos' y alma del grupo Hondoneros), su hermana y una a la que decían 'Capachita'.
Elegantemente vestidas y con zapatos nuevos, hacen como que beben café mientras que el niño sentado
en el suelo empina una botella vacía.

No sé quién es el hombre que, con sus manos callosas y enormes, sujeta a un niño que sonríe.
En la solapa del traje a rayas, porta una tira negra en señal de luto.


Inés con sus hijos Pepe y Félix. Como se ve en todas las fotos de niños,
los calcetines formaban parte indispensable de la indumentaria.

Josefa la de Maroto con su sobrina Carmen.

Con botas, traje, corbata y sombrero de jipijapa, José Vegas, el albardonero.
La de su izquierda puede ser su hermana Ana, la mujer de Pepillo el de la Bigota.

La foto está tomada en el cortijo de La Parrilla.
Diego, el abuelo paterno, tiene sobre su rodilla a María, la mujer de Manolo Alpargatas.
La de la izquierda es su hermana mayor, Aguedita.
Me contaba María que mientras les hacían la foto andaba por allí un jefe de los maquis (los tíos de la sierra) que iba por el cortijo diciendo a las niñas para asustarlas: "Después del retrato os voy a dar el paseíllo" (os voy a matar).

Esta foto es de mi álbum familiar. En el centro está mi abuela María, y los lados mi tío Juan con
su hijo Juanito en brazos, y su mujer, Matilde, con Josefita.

Delante de la manta a cuadros está sentado Juan Ortiz Navas. A su derecha Encarnación la del Rey,
y a la izquierda, Gracia, la madre de Pepe (el de la Gracia)
El niño que tienen en brazos parece ser Joseíllo el Canelo.

Magnífica fotografía de estudio donde están Cristóbal (Colón), su hijo Juan y su mujer Isabel

sábado, 12 de octubre de 2013

69.- Procesión Virgen del Rosario

Apenas existen documentos sobre cómo se celebraba el día de la patrona desde que Villanueva del Rosario tuvo iglesia parroquial e imagen de su Virgen hace ya casi tres siglos. Hemos de suponer que cada año, al llegar el 7 de octubre, los fieles saucedeños sacarían en procesión a su patrona y la llevarían por las principales calles del pueblo.


Esta es la fotografía más antigua que conocemos en la que aparece la Virgen del Rosario saliendo en procesión. Fue tomada por José Nateras el año 1928 desde el edificio del reloj. Tanto la imagen como las vestiduras, ornamentos y estandarte que se ven en la foto fueron pasto de las llamas en medio de esta misma plaza pocos años después, durante la Guerra Civil.

Es el momento en el que el la procesión sale por la puerta de la iglesia para iniciar el recorrido. Las sombras y el sol que ilumina la fachada indican que debe de ser la hora del atardecer. Como por aquellos años apenas había alumbrado público en las calles, las procesiones se iniciaban pronto para aprovechar un poco la luz del día antes de que se hiciera de noche.

La siguiente fotografía fue tomada el 7 de febrero del año 1938 durante la procesión que algunos organizaron para celebrar el primer aniversario de la entrada en el pueblo del Regimiento Castilla de los llamados 'nacionales' el 7 de febrero del 37.

En el trono va la nueva imagen de la Virgen del Rosario que acababa de llegar de Málaga, recién salida del taller del escultor Palma. La procesión se hizo en pleno día y parece que en este momento discurre por las afueras del pueblo. Con dificultad se perciben hombres con fusiles custodiando el trono, mientras que mujeres y niñas miran curiosas al fotógrafo.


En el reverso de esta foto, además de la fecha y del número del carrete que alguien escribió al revelarla, en la parte superior aparece estampillado con tinta roja un requisito indispensable en aquellos terribles años de la guerra: CENSURA FOTOGRAFICA



En esta otra fotografía, del mismo carrete y día que la anterior, se ve la procesión al llegar a la plaza de la iglesia, siempre acompañada por hombres de paisano armados.

La siguiente fotografía, en la que aparece la Virgen del Rosario en el trono antes de salir en procesión, fue tomada en el interior de la iglesia parroquial, por lo tanto antes de 1960, año en el que se inicia la demolición del templo.

A un lado y otro están los monaguillos, Alberto e Hilario. Como portadores del trono se ven unos soldados (Menchoro, Reguero, Correo...) de los que estaban haciendo el servicio militar quienes, cada año, se ofrecían para llevar el trono sobre sus hombros. Las dimensiones y peso de aquel trono eran mucho menores que los actuales pues ocho jóvenes era suficientes para llevarlo con holgura.



Es el día de la Virgen de los años sesenta y como aún no se había terminado la nueva iglesia, la imagen de la patrona aguarda engalanada en una cochera antes de salir.

Cinco mocitas con mantilla, peineta y guantes blancos hacen guardia ante la puerta a la que adorna una guirnalda de flores rematada con la bandera nacional.



Una vez que la banda de música se deshizo a finales de los años cincuenta del siglo pasado, las procesiones del día de la Virgen y de Semana Santa iban sin acompañamiento musical; solo Pepe Herrero acompasaba el paso tocando un tambor.



El recorrido de las procesiones desde tiempo inmemorial ha sido siempre el mismo, por las calles del casco urbano que estaban empedradas o, a partir de 1949, adoquinadas. Es el itinerario que se conoce como 'la calle de la estación'. El hecho haber prolongado durante unos años el recorrido y, por lo tanto la duración de las procesiones, no aportó nada positivo; al contrario, fueron muchos los acompañantes que abandonaban la procesión antes de la llegada a la iglesia.



Una pareja de la guardia civil, fusil al hombro, siempre acompañaba como escolta al trono de la Virgen durante todo el recorrido. En aquellos tiempos del nacional catolicismo era costumbre que en muchos actos de carácter religioso estuvieran presentes miembros de la fuerzas armadas. Yo mismo, durante mi servicio militar en Málaga, vestido de soldado, con casco y mosquetón, hice guardia durante horas y a pleno sol en una calle de Málaga un caluroso jueves del mes de junio durante una procesión del Corpus.



Detrás de la procesión iban, y van en parte, las autoridades locales: el alcalde con la vara de mando, el juez de paz y el comandante de puesto.

Alcalde: Rafalito Julián, comandante de puesto, el cabo Mancera; juez de paz, Juan Repiso.


Otra norma no escrita pero cumplida hasta la actualidad es que los hombres marchen detrás del trono, apelotonados, mientras que las mujeres van delante en fila y con sendas velas en la mano.






La arraigada costumbre de alumbrar durante la procesión viene de antiguo pues, careciendo las calles de alumbrado público y de cualquier otra luz que paliara la oscuridad de la noche, era necesario llevar luminarias en forma de velas o de faroles para que la gente pudiera andar por las calles.

Las mismas velas que ahora se encienden en las iglesias eran indispensables para que los fieles pudieran moverse por el templo y ver lo que sucedía en el altar antes de que llegara la luz eléctrica.

En el centro, Cristóbal el sacristán que lleva de la mano a su nieto Pepe.
A la izquierda y en la pared de la casa de la Romana, los carteles que anuncian a película que se proyecta en el cine España.



Algunas mujeres, en agradecimiento por algún favor de la Virgen, hacían y hacen promesa de acompañar el recorrido de la procesión alumbrando y caminando descalzas


viernes, 4 de octubre de 2013

68.- De gitana y de verdiales

Vestirse de gitana (vestirse como se vestían las gitanas) es vestirse para la feria, para la diversión. Este traje de lunares y  faralaes, que invita e incita al baile, fue exportado desde Sevilla a principios del siglo veinte porque un arzobispo, escandalizado por las modas venidas de fuera, promovió el baile de las sevillanas con tal de que las parejas no bailaran agarrados. Es una historia tan interesante que no cabe aquí.

El vestido de gitana o flamenco ha ido evolucionando con el tiempo. En esta entrega os remito las pocas fotos en blanco y negro de las que dispongo de mocitas saucedeñas vestidas con este traje.

Más nuestro es el traje y el baile de verdiales. Los antiguos fandangos que se bailaban en nuestro pueblo, hoy completamente olvidados, estaban relacionados con los verdiales de la Axarquía donde viven una época de esplendor.


Consuelo Podadera

Rosarito Molina

Las que siguen son varias secuencias de un baile dirigido por Hipólita Mérida en el escenario del cine de Onofre.

Mari Carmen Ramitos, Fátima, Juanita del cine, Charo 'Pizarra'...
En el centro, Hipólita Mérida

Lo que bailan estas chicas son los Verdiales.
El baile de la reja

Genoveva, del teléfono, Lola Corrales, Fátima Repiso en la Fonda




Mari Carmen, Aurora...


De paseo por los adoquines un día de la Virgen.

Encarna Pascual y Magdalena Moreno.
Detrás, con gafas, Cristóbal Colón.

Domínica y María Josefa


Baile y cante por sevillanas.



Esta última foto nos la hizo Rama en la feria de agosto en el Trabuco.Estoy yo, Lola, Horacia, Rafalita, Armando, un Melón, su hermana, Juanito, Rosarito Molina, Gregorio, Isabelita, Loli de Cebollas, Anita...