miércoles, 8 de abril de 2015

166.- Costaleros

Cuando cada año llegan las vísperas de los días de Semana Santa en Villanueva del Rosario y siempre corren rumores y comentarios alarmistas de que no hay costaleros para llevar los tronos y poder hacer el recorrido por las calles de la estación. Al final siempre se presentan voluntarios suficientes y no hay problema.

Antes de la creación de la Hermandad y de las reformas del cura Santiago (como fueron la compra de tronos más grandes y el procesionar dos imágenes el Jueves Santo y otras dos el Viernes Santo) los tronos eran pequeños y los llevaban fácilmente entre ocho personas. Eso sí, los costaleros eran siempre hombres. En los últimos tiempos las mujeres se han incorporado al gremio de los porteadores y llevan el trono de san Isidro o el más liviano de los dos que salen en Semana Santa.

Antiguamente, los jóvenes que estaban haciendo el servicio militar se ofrecían cada año para llevar el trono, tanto el de la Virgen de los Dolores el Viernes Santo como el de la Virgen del Rosario el siete de octubre.

Una de las causas de la disminución del número de fieles que acompañan los desfiles procesionales, fue el ‘invento’ de alargar el recorrido tradicional, la calle de la estación, llevando las imágenes por calles por donde nunca hasta entonces habían pasado. Parece ser que este error ha sido corregido.

Del archivo de Pepe Repiso y del mío entresaco este repertorio de fotos con jóvenes portando el trono. En algunas de estas fotos todavía aparece la pareja de guardias civiles escoltando el desfile procesional.


































Este año de 2015 ha sido la primera vez, que yo sepa, que la procesión de Semana Santa pasa por la calle de la Plaza, la del 'Cuerno'. La causa ha sido que la calle Adoquines estaba en obras.












jueves, 2 de abril de 2015

165.- Carreras de cintas

Entre los variados actos que las Juntas de Festejos programaban cada año para celebrar el Día de la Virgen no podía faltar un apartado en el que apareciesen las carreras de cintas. Estas competiciones populares antiguamente se hacían a caballo, como en los torneos medievales, pero con la llegada de las bicicletas se impuso la moda de correr las cintas sobre estos vehículos de dos ruedas. En las fiestas patronales (san José y san Juan) del Cerro Limón y las Carboneras, y en los últimos años con la Peña Caballista del pueblo, se han corrido cintas a caballo. El caso es que las carreras de cintas ya no son aquel espectáculo que suscitaba el interés de la gente y han perdido su carácter primitivo, cuando los mozos se lucían y exhibían sus habilidades delante de las mocitas.

Porque estas carreras las corrían los mocitos solteros ante un público femenino, joven y en edad de merecer, que premiaba a los ganadores con cintas de colores bordadas, que ellas mismas enlazaban con rubor en el brazo o al cuello de su admirado héroe. Las mozas que asistían a estos torneos rezaban a san Antonio para que el mocito que consiguiera su cinta fuera el que a ellas les gustaba.

En la explanada reservada para el torneo se fijaban dos maderos entre los que se tendía una cuerda o alambre tenso en el que se había introducido unos carretes; en cada uno de ellos se había enrollado una cinta con el nombre de una joven. Los jinetes o ciclistas, a la vez que pedaleaban o cabalgaban, llevaban en la mano un pincho de madera con el que intentaban ensartar una de las anillas y así desenrollar la cinta. Como siempre, los guardias municipales vigilaban atentamente el desarrollo ordenado de la competición.

Cinta bordada para una carrera ciclista de hace más de sesenta años.

En la Linde. El ciclista parece Laureano

Recibiendo la cinta de mano de las bordadoras

Mandi, Pastiche y la Rufa.
Perdonad que solo ponga los apodos



Concentración de ciclistas en La Linde

Carrera de cintas en moto. Así, en moto y fumando, es difícil conseguir una cinta.
Es el Día de la Virgen porque detrás se ve la caseta de un turronero.

Ahí estoy yo recibiendo una cinta


Mi primo Juanito Curiel recibiendo una cinta. El de la derecha es el hermano de Gerásimo, alcalde del Trabuco.

Carrera ciclista en los adoquines.
Además del ganador, al que no reconozco, aparecen Cristóbal el sacristán, el alcalde Juan Molina, el cura Astorga, Pepe del sacristán, un 'Melón'...


La carrera de cintas a caballo es la que se más se practica en los últimos años.