domingo, 15 de noviembre de 2015

200.- Inauguración casas baratas

El año 1959 fueron inauguradas 54 viviendas sociales (las casas baratas) en un acto que fue presidido por los representantes de la diputación de Málaga y el alcalde del pueblo, Juan Molina Díaz. Estas viviendas sociales fueron construidas en los terrenos por los que el pueblo comenzaría su expansión hacia el cruce de carreteras y Los Llanos a partir de los años sesenta del siglo pasado.


Los tres bloque de viviendas que se ven en la parte de arriba de la foto (una construida y dos en obra) fueron las seis primeras casas baratas del pueblo, aunque luego serían adjudicadas a particulares sin tener en cuenta la función social de las mismas.



El alcalde Juan Molina, el juez de paz Luis Durán, los políticos venidos de Málaga y algunos vecinos rodean al párroco José María Astorga en el momento en que bendice las viviendas inauguradas. Entre los vecinos está Sandunga y Enrique Vallejo.

Por una calle que aún está en obras, la comitiva comienza su recorrido por la barriada recién inaugurada.


A las seis calles que conforman las 54 viviendas se les dieron estos nombres:

Calle San Isidro por ser el patrón de los agricultores y ganaderos.
Calle Padre Gutiérrez en memoria de un sacerdote que fue párroco del pueblo.
Calle Sidi Ifni, nombre árabe de la antigua colonia española en las costas de África donde por aquellos años tuvo lugar una guerra contra los partidarios de la independencia, enfrentamientos en los que murieron muchos soldados españoles.
Calle doctor Fleming en homenaje al inventor de la penicilina.
Calle Virgen de Gracia por ser la patrona de la comarca de Archidona.
Calle teniente alcalde Diego Navas, en recuerdo de un ilustre vecino, abogado y autor, junto a José Nateras, de la Historia de Villanueva del Rosario.

Estos dos bloques eran viviendas familiares de dos plantas y tenían en la parte trasera un pequeño patio, patio que con el tiempo fue cubierto dando así más amplitud a las casas.


En las fotos siguientes se ven las autoridades y los acompañantes en su recorrido por el pueblo y sus alrededores. Haciendo un esfuerzo visual y de memoria a ver si podemos averiguar quiénes son los que aparecen en las fotos después de los más de sesenta años transcurridos.


Entrando por Los Adoquines

Detalle de los pantalones (calzones, decíamos) de Diego 'Caliche'. No se tiraba nada; cualquier rotura tenía arreglo.


La última foto en blanco y negro corresponde al momento en el que el grupo de políticos, autoridades e invitados toman un refrigerio (con cerveza Victoria y embutidos) en el salón de plenos del ayuntamiento.


Las fotos en color las tomé el sábado 14 de noviembre del 2015 y en ellas se ven algunos cambios de los que se han hecho en las casas baratas y sus alrededores.


Obras de pavimentación en calle Diego Navas.

La calle en obras y las blanduras de otoño en el Chamizo.

Zona recientemente ajardinada.

Vista de la cuidada calle Doctor Fleming

Parque infantil y zona de descanso recién construidos.


En el frontal de una de las viviendas se pusieron unos azulejos en la que se informaba de la entidad que había promovido su construcción. Como aparecía algún símbolo franquista, al llegar la democracia a alguien se le ocurrió la idea de blanquear el rótulo para ocultarlo. Cuando se acabe de caer la pintura podremos enterarnos de lo que allí se dice.

lunes, 9 de noviembre de 2015

199.- Halloween o Ureña

(Esto escribía yo en 2015)

El implacable paso del tiempo y la adopción de costumbre foráneas tienen el poder de borrar de la vida de los pueblos viejas costumbres y antiguas tradiciones. Esto viene a cuento porque la noche víspera de Todos los Santos (que ahora llaman con el nombre importado e impostor de Halloween), varios niños y algunos rapagones, ataviados con sanguinolentas máscaras de origen más que chino, vinieron a mi casa, tocaron en la puerta y, al salir yo, me asaltaron con aquello del ‘truco o trato’. Los atendí a todos lo mejor que pude.

Mucho antes de que nos invadiese toda esa parafernalia de disfraces, calabazas y muertos vivientes, en nuestro pueblo existía una costumbre parecida pero mucho más doméstica y bastante más práctica: era la de “pedir la Ureña”. Me explico.

Hasta los años sesenta del siglo pasado, la campana de la iglesia doblaba (tocaba a muerto) durante la noche de Todos los Santos hasta mediada la mañana del día de los difuntos. Unos días antes, los monaguillos, que éramos los encargados de tocar la campana en memoria de los fallecidos, íbamos casa por casa pidiendo la 'ureña' y los vecinos nos daban algo de comida (membrillos, castañas, nueces…) o dinero, no mucho porque en aquellos tiempos la cosa no estaba muy boyante.



También era costumbre en esta fiesta otoñal que algunos jóvenes saliesen aquella noche disfrazados (vestidos de ‘maramanta’, decíamos) por las mal alumbradas calles del pueblo para divertirse y de camino asustar a la gente. Por aquellas calles embarradas y oscuras, los niños portaban luces encendidas dentro de melones a los que se les habían hecho unas incisiones para simular ojos y boca. En esencia, en aquella fiesta popular estaban ya los tres elementos que conforman el Halloween moderno: pedir de casa en casa (la Ureña), portar disfraces (vestirse de maramanta) y llevar una calabaza con una luz dentro (lo mismo pero con un melón).

En cuanto a pedir la Ureña, sabemos que es tradición que se daba, además de en el Rosario, en otros pueblos del norte de la provincia de Málaga (Casabemeja, Cuevas Bajas, Fuente Piedra, Algaidas) y que en algunas de estas localidades intentan que se mantenga aunque solo sea conservando el nombre de Ureña en lugar del Halloween que, una vez traducido, significa literalmente: ‘víspera de todos los santos’.

La palabra ‘ureña’ probablemente proceda del topónimo Ureña, nombre de una localidad de Valladolid de donde era conde el noble al que Felipe II otorgó el título de duque de Osuna. Todos los pueblos en los que se conserva la tradición pertenecieron durante siglos al ducado de Osuna y quizá alguno de los tributos que hubiera que pagar a los duques fuera por su condición de Condes de Ureña, de donde vendría esa costumbre de pedir (pagar) la ureña.

Esta tare del 31 de octubre del 2023, he dado una vuelta por la calle y así están las cosas.











Teníamos un melón en casa y en diez minutos ya estaba vacío, con sus ojos y su boca, una luz dentro y una cuerda para llevarlo. Como antiguamente.












miércoles, 21 de octubre de 2015

198.- De copas

Las diez fotos de esta entrega fueron tomadas hace más de cincuenta años; en ellas se ve gente muy animada disfrutando del domingo o de la fiesta en los bares del pueblo o en el baile de Rafalito. Eran unos tiempos aquellos en los que en el pueblo había más tabernas, bares o cafés que ahora y en todas reinaba una animación y ambiente que en la actualidad casi han desaparecido.

Pongo algunos nombres y ustedes completan los que faltan. En los comentarios me aclaran muchas dudas sobre nombres.. Gracias.

En el bar de la Fonda: Rosarito (del Sacristán), Magdalena (del Laña), Juan José (Panduro), Manolo (Cuartío), Pepe (de Higinio), Diego (del teléfono) y su mujer Dolores, Antonio (el Rubio)

Hipólito, Cristina, Adolfo, Juan José (Correo), Gregorio...

Lola, Pepe Román, Adelina, Loli

Bernabé, Diego, Mari Carmen...




Julio, Juan Cristóbal,  Bernabé, Juan Antonio, Paco (Herrero)...

Fermín, Lola, Loli, José Antonio, Adelina, Armando, Luisita...

Hipólito, Tinglaos...

Antoñito, Luisa, yo, Eloísa, Dominica, Juanito el Rubio.

domingo, 4 de octubre de 2015

197. Vocabulario 18





Al llegar el otoño, y tras las primeras lluvias, la sierra y sus alrededores se llenan de gente empeñada en ser los primeros en encontrar un buen roal de eta(s). Ya sabemos que el castellano propugna y defiende el uso correcto de estas dos palabras: rodal y seta, pero por la tendencia de los hablantes andaluces a suprimir cuando hablamos algunos sonidos de las palabras que no sean del todo imprescindibles, hemos llegado al roá(l) y a la eta. ¿Y cómo llamaríamos a hecho de ir al campo a ver si con suerte, y antes de que llegue otro, podamos venir al pueblo con un canasto de eta(s)? Para eso hemos inventado una palabra muy saucedeña: eteo. Si en vez de ir por eta(s) lo que vamos es por espárragos, al paseo lo llamamos esparragueo.

Sigamos hoy con palabras nuestras que empiezan por e-.

esparpitao. Con los ojos muy abiertos. Espantado.
esparrabao. Cansado, molido, lesionado. “Con la pechá que me he dao de quitarles las varetas a los olivos vengo esparrabaíto”.
esparragueo. Salida al campo en busca de espárragos.
esparruar. Esparcir. Escarrociar. Perder. “Con las tapas tanremalas que dan en este bar, lo único que van a conseguir es esparruar a los pocos clientes que tiene”.
espatarrangarse. Espatarrarse. Sentarse con las piernas por alto. “Este se espatarranga delante de la tele y ya no hay criatura en toda la tarde”.
espaventarse. Desmadrarse, soliviantarse. Tomar bríos. “Como se espaviente el solano van a volar hasta las piedras”.
espelechar. Morir. “Con este frío que hace alguno va a espelechar”.
espelotá. Referido a la mujer: limpia, hacendosa, resuelta. (En plan machista: como tienen que ser las mujeres).
espelotar. Resolver con ánimo y rápidamente cualquier asunto o trabajo.
espetonazo. Salida rápida y precipitada. “El conejo dio un espetonazo y se metió en un zarzal”.
espindongarse. Despabilarse, hacer frente, soliviantarse. “Cuando le dije lo que le dije, se espindongó conmigo y se puso como una fiera”.
espiritual. Se dice de una persona cuando está muy delgada.
espolio. Desastre, baraúnda, confusión de cosas. Injusticia. “Lo que hicieron con este pobre hombre ha sido un espolio”.
espumerío. Gran cantidad de espuma. “Le echó polvos de lavar al lavavajillas y se le formó un espumerío tremendo”.
espurreo. Acción y efecto de espurrear. “Para que al planchar las camisas se queden bien, primero hay que echarles un espurreo de agua”.
esquitaílla. En la expresión estar a la esquitaílla: estar al acecho esperando un descuido. “No puedo quitarle el ojo a las cerezas porque siempre hay alguien que está a la esquitaílla; en cuanto me descuido se llevan un puñado”.
estampa. Expresión: me cago en tu estampa. Insulto.
estercoleo. Abonado con estiércol. “Al huerto, para que se crían los tomates, hay que darle un estercoleo”.
estirazar. Expresión: estirazarle los pies al niño. Invitación que ha de hacer el padre a sus amigos para celebrar el nacimiento de un hijo.
estirazón. Estirón. Desperezo. “Niño, delante de la gente no des esos estirazones”.
estomaguera. Malestar en el estómago por flato o hambre. “Yo, a estas horas, como no pique algo me da estomaguera”.
estrabarse. Desmadrarse. “Desde que se separó de la mujer y se quedó solo en su casa está estrabaíto”.
estrastá. Referido a una casa: vacía, sin muebles. “Ya hemos terminado la obra pero la casa todavía la tenemos estrastá”.
estrucio. Destrozo, estropicio.
estudiao. Expresión: estar o ser muy estudiao: tener estudios.
eta. Seta. En el pueblo, a las setas no comestibles las llaman hongos.
eteo. Salida al campo en busca de etas.
exento. Desenvuelto, despabilado, inquieto.
explayarse. Desahogarse, perder los estribos. “Después de la faena que le hizo, cuando la vio en la calle se explayó con ella y le dijo hasta pringue zorra”.
explotío. Explosión, estruendo. “Cuando abrí la botella, aquello pegó un explotío y me lo puso to pingando”.

martes, 29 de septiembre de 2015

196.- El Corpus y las comuniones

Es tradición que, el día del Corpus, las niñas y los niños que han hecho la primera comunión ese año vayan otra vez a misa, comulguen y acompañen la procesión que recorre algunas calles del pueblo. Este día, los fotógrafos vuelven a sacar sus cámaras y retratan la procesión, los altares que montan algunos vecinos y, cómo no, a los niños y niñas que este jueves radiante lucen sus galas en fila. Son fotografías del Corpus Christi hechas en distintos años, pero la cronología es cosa que os la dejo para que vosotros la averigüéis.

De entre las fotos que Pepe Repiso guarda celosamente, las mismas que su madre Antonia no consiguió vender, aquí os muestro las que pude rescatar.

(Otras entradas de este blog donde aparecen niños de comunión o procesiones del Corpus son las números 52-56-114)

El párroco, José María Astorga Astorga rodeado de cuatro niños encamisados.

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13