miércoles, 17 de agosto de 2016

232.- Fotos de niños

Decía Antonio Muños Molina en su novela El invierno en Lisboa: "Con el tiempo no hay ninguna fotografía que no sea la de un desconocido". Y otra cita más, aunque no recuerde ahora quién la dijo o escribió: "No es hermoso ser niño; es hermoso pensar de viejos en cuando éramos niños".

Fotos de niños.
He aquí tres hermanos cuyos padres les dicen que se arrimen a la pared, se cojan de la mano y se pongan formalitos porque les van a hacer una foto. Con el tiempo, y salvo para sus familiares más cercanos aún vivos, sus caras apenas nos dicen nada: son unos desconocidos. Se trata, de izquierda a derecha, de Pepa, Manolo y Mercedes Corrales. La más pequeña, Pepa, estaba casada con Manolito Cebollas y sus hijos son Lola, José Antonio y Mari. El niño del centro, Manuel, es el padre de Adelina, la mujer de José Antonio 'Maeras'. La de la derecha es Mercedes, la madre de Mercedes. Algunos de los rasgos de sus facciones han pasado a las generaciones siguientes y podemos reconocerlos en hijos y nietos.

Pepa, Manolo, Mercedes

La abuela Rosarito del Rubio rodeada de sus nietos: Anita, José Antonio y Cristóbal, hijos de Antonio Cano y Candelaria. Cristóbal y Marcos, hijos de Cristóbal y Rafaela del cortijo del Río.

Un día nublado de noviembre los trabajadores de Sevillana Electricidad ponen el cableado nuevo.
Niñas: Carmen María, María Jesús y Nuria

Fotos de mi archivo: Elena. Carmen María, Estela, Manuel Jesús, Ana María y Nuria

Bollos, hijo de Diego Noticias y la Venena; un hijo de Enrique Vallejo; Fátima de Repiso; Pepi del guardia León; Manolo Minuto; un hijo de la Herminia de Tedoro;  Rafalina hermana del Bollos...

Juan, Rosarito y Paco Perotes

Otra foto de mi archivo. Delante de la fuente del Bacalao, de izquierda a derecha: María José, Sara. Miguel Ángel, Raquel y Julia

Paquita, Pepa y Juan Cristóbal



Raquel, Manuel Jesús y Paquiló

Susana, Héctor y Elia.
Detrás, unos hombres con pelliza se apoyan en el muro de La Linde.

Águeda, Mari Paz, Manolo y Diego, cuatro de los siete hijos de Juan y de Eladia Carneros Repiso.

domingo, 7 de agosto de 2016

231.- Reina de las fiestas 1970

En las Fiestas Patronales de octubre del año 1970 fue elegida reina de las fiestas mi cuñada Paquita, a la que acompañaron como damas Amparo y Aurora. Una de las funciones de este trío de hermosas mujeres era la de presidir la corrida de toros, que este año se celebró en el patio del Matadero Municipal. El fotógrafo antequerano Antonio Rama fue durante muchos años el encargado de fijar para la posteridad los acontecimientos festivos que se celebraron en el Rosario.

Son cinco fotografías. En la primera se ve a las tres mocitas recorriendo Los Adoquines camino de la plaza de toros. Detrás, la banda de música (que era de Antequera pues aquí no había) se marca un pasodoble para animar el paseíllo.

En la foto distingo a la izquierda a Isabel de la Marca. A la derecha, y en primer plano, Isabelita lleva de la mano a  Antonia María.
A la comitiva se han unido en La Linde los diestros taurinos Morenito del Rosario y Miguel Soler 'Gasolina'.

En el palco con mantones, peinetas y sus correspondientes bandas.

Reina y damas acompañadas de amigos y amigas, todos jóvenes menos este señor de la derecha con gafas, dueño de una tienda junto con su mujer Isabel, y a quien todos conocíamos como Cristóbal Colón.
arriba a abajo de izquierda a derecha.
Jaime, Juan Colón, Miguel Elías, Fátima, Luisito, Fermín, Elisa María, Gustavo, Sergio, Colón.
Sergia, Baltasar, Encarnita, ..., Amparo, Paquita, Aurora, Ignacio, Bernabé, ..., Virginia.
Juanjosé, Juan, Martín, José Antonio ...

Los mismos caminando por Los Adoquines, el lugar del paseo y de los encuentros.

sábado, 30 de julio de 2016

230.- Concurso de macetas en 1973

Era agosto del año 1973 y el pueblo estrenaba su Feria del Emigrante, acontecimiento festivo que organizamos por primera vez un grupo de amigos. Como el presupuesto que nos había concedido el Ayuntamiento (presidido por el alcalde Rafael Navas, Rafalito Julián) era muy escaso, tuvimos que inventar actividades que movieran mucha gente pero que resultaran baratas. Uno de aquellos actos fue un concurso de macetas en la plaza de la iglesia.

Vecinos y vecinas acudieron con sus tiestos y sus flores para ver si ganaban las 500 pesetas (3 euros de ahora pero un capital entonces) con que estaba dotado el primer premio a la mejor y más preciosa planta que tuvieran en su casa. La plaza se convirtió durante unos horas en un hermoso jardín. El acto festivo  y multitudinario estuvo animado por una rondalla que organicé con alumnos del colegio en el que por aquellos años estaba yo de maestro.

Aunque las fotos que hice no salieron muy bien, en ellas se ve lo animada que estuvo la plaza durante la mañana del concurso. El premio, otorgado por un jurado popular, se lo llevó Rosario del Turco, quien presentó un hermoso tiesto de rojos corales.

A propósito de los folletos que hace la Junta de festejos para la Feria del Emigrante, es una lástima que no pongan cada año en la portada el número de orden que indique la antigüedad de este evento; recordemos que el consolidado festival de música ROCKSARIO, en este año 2016 va ya por la XXVIII edición y así lo indican los programas. La Feria del Emigrante va ya por la 51ª edición (quincuagésima primera); en números romanos, LI.

El año que viene será la 52 - LII - Quincuagésima segunda.





¿Qué os parece el aspecto y limpieza de la plaza de la iglesia hace cuatro décadas?







Esta foto la hizo mi cuñado Joaquín. La niña en primer plano es Carmen María.

La familia de Rosario y Paco ante la maceta premiada.

martes, 26 de julio de 2016

229 Vocabulario 21


Amocafre

Romana


Palabras de ayer

El vocabulario (conjunto de palabras que conoce y usa una persona o una comunidad) cambia con el tiempo: hay palabras que dejan de usarse, a la vez que otras nuevas se incorporan a la competencia lingüística de los hablantes. Baste como ejemplos el catálogo de palabras nuevas relacionadas con internet y los ordenadores (pen drive, chatear, gigas) que ahora son de dominio público, mientras que se han olvidado un riquísimo conjunto de palabras relativas a las faenas del campo (angarillas, amocafre, barcinar). Estas cuestiones serían tema para un estudio que en este blog no tendría mucho sentido. No obstante voy a recordar algunas palabras y expresiones que estuvieron en vigor en la manera de hablar de los saucedeños y que ahora, a mi entender, están moribundas.

Cuando yo era pequeño y tenía necesidad de beber, nunca decía “tengo sed”, porque la palabra sed, aunque estaba en el diccionario, nosotros no la usábamos; todos decíamos “tengo gana agua”; nuestras madres no daban sabios consejos: “No comas más arencas que luego te va a dar gana agua”. Lo mismo sucedía con el nombre bostezo y el verbo bostezar; si alguien se aburría en un sitio o comenzaba a tener sueño lo manifestaba con abrieros de boca.

Cuando se ponía uno enfermo (ahora todo el mundo entiende de medicinas, enfermedades y síntomas) el médico le mandaba una receta con la que había que ir a la botica (ahora farmacia) donde estaba el boticario (ahora farmacéutico). Si se tenía calentura (ahora fiebre) es porque había una infección y mandaban tarros (ahora antibióticos); si la cosa era más suave, lo que se recetaba era un bote (ahora jarabe); para los problemas de piel estaban las unturas (ahora pomadas). El termómetro se ponía en el sobaco, palabra mal sonante que ahora todo el mundo sustituye por axila, generalmente depilada.

Aparte de las tiras engomadas que se colgaban del techo y en las que las moscas se pegaban para su desgracia, para combatir los insectos que proliferaban por doquier comenzaron a usarse unos productos contra moscas y mosquitos que eran fabricados por la marca americana FLIT; por eso a los insecticidas actuales seguimos llamándolos fli. Un caso de confusión de nombres ante los nuevos productos fue el de una mujer que, para comprar lo que ahora conocemos como spray desodorante, se lo pidió al tendero en estos términos: “Dame un fli pa los sobacos”.

De los nombres de prendas de vestir, algunos se han perdido porque estas vestimentas pasaron de moda: justillo, combinación, salto de cama, bombachos, pelliza, cariñosa, gabardina, mascota… Otros luchan con denominaciones más usadas: blusita (camisa), calzones (pantalones). Para sujetar una tela con otra se usan los botones a presión (ciclistas) o los imperdibles (lañas),

Hay nombres que se imponen en detrimento de otros más sonoros y más castizos: hucha en vez de alcancía, churros en vez de tejeringos, puñetazo en vez del tradicional moquete o moquetazo. Lo mismo ha sucedido con el nombre ‘amarillo’; si alguien tenía la cara amarillenta por algún problema de hígado o que había perdido el buen color a causa de un susto, se decía que se había puesto paíso, es decir, del color de la paja.

Cántara de aceite, cedazo, entremijo, pleita.
Debajo, un costal

(Estas preciosas fotos las hizo Lucía Vegas)

jueves, 21 de julio de 2016

228.- Disfraces en la fiesta

Lo prometido es deuda; en esta entrada pongo la segunda tanda de fotografías con gente disfrazada en plena fiesta. Todas las imágenes proceden del archivo de Pepe Repiso.













lunes, 11 de julio de 2016

227.- Fiesta de disfraces

Acudo de nuevo al archivo del fotógrafo Pepe Repiso y os muestro una docena de imágenes. Son de las fiestas de agosto y alguna de octubre, y en ellas todos os reconoceríais sin más explicaciones si no fuera porque algunos van escondidos detrás de un disfraz.

Eran todavía aquellos años en los que no había móviles para grabar todo lo que se meneaba. La próxima semana pondré otra tanda.