martes, 14 de junio de 2022

309. Patrimonio municipal

El patrimonio familiar lo constituyen los muebles, objetos y propiedades que cada familia va acumulando a lo largo de su vida. De la misma manera los pueblos van adquiriendo a lo largo de su historia y por decisión de los alcaldes y regidores un mobiliario urbano para facilitar la vida y la convivencia de los vecinos.
Cuando los padres mueren y los hijos se van, las casas se abandonan, se hace limpieza general y lo que sus antepasados habían reunido con no poco esfuerzo termina disperso o abandonado. Lo mismo sucede con el patrimonio municipal cuando es sustituido por modelos modernos; el antiguo se arrincona en un almacén donde termina oxidado, se malvende a un chatarrero o se tira directamente a la basura.
Esto viene a cuento porque el viejo reloj (y la campana que suena para dar las horas y las medias) instalado en el edificio de la plaza de la iglesia, forma parte de nuestro patrimonio aunque ya no funcione y haya sido sustituido por uno eléctrico. El ayuntamiento, con muy buen criterio, quiere conservar esta joya de la maquinaria antigua y ha llamada a un técnico para que lo desmonte y, posteriormente, vuelva a instalarlo como pieza de museo en un lugar digno y que todos podamos visitar. Formará parte del museo que se proyecta.

Aquí os muestro primero unas imágenes del reloj tal como estaba y otras en las que lo vemos hecho trozos para poder bajarlo desde lo alto del edificio donde estaba instalado. El técnico relojero Sebastián Aracil ha sido quien lo ha desmontado y quien volverá a poner cada pieza en su sitio si el proyecto sigue adelante.




Sebastián Aracil, relojero

Las piezas del reloj en la poyata de la plaza.









La pesa que movía la maquinaria que marcaba las horas. Había otra más pequeña para los minutos.
Son cilindros rellenos de cemento y de herraduras de caballería.





Los operarios del ayuntamiento que han bajado desde la buhardilla y no sin dificultad,
las numerosas piezas de las que está hecho el reloj














Otra pieza del patrimonio es esta lámpara del alumbrado público que se ha salvado de las que se instalaron en la calle principal del pueblo, los Adoquines, y en la plaza de la iglesia hacia 1930. Este ejemplar es donación de Gervasio Navas para el futuro museo municipal.


Una lámpara igual a la fotografiada estaba instalada en el edificio que albergaba
el transformador de la luz.
Esta conserva la tulipa de cristal blanco donde se alojaba la bombilla. Era el año 1965


La última pieza que muestro en esta entrada me la dejó el padre Santiago que en paz descanse. Estaba abandonada y, por supuesto, sin uso alguno. Consiste en una especie de tenazas de hierro que pesan casi siete kilos, con dos placas de cobre y se usaban para fabricar las obleas que el sacerdote y los fieles toman en la misa y en la comunión. Se calentaba al fuego, se ponía entre las placas un poco de masa blanca de harina, se cerraba el artilugio y, al abrirlo, aparecían las formas que luego se recortaban. Funciona igual que el aparato de hacer barquillos.











lunes, 30 de mayo de 2022

302.- La foto de la boda

Este blog lo inicié en 2012 y, transcurridos doce años, hoy (18 de abril del 2024) hemos llegado a las 935.000 visitas. Para conmemorar esta cifra, iniciamos una entrada en la que mostraremos fotografías de estudio de parejas de recién casados. El hacerse esta foto en Málaga o Antequera era un lujo que no todos se lo podían permitir.
Estas fotografías en blanco y negro de nuestros padres, abuelos, hermanos, tíos o familiares que ahora nos son desconocidos, presiden primorosamente enmarcadas la pared más noble de la casa: salón, comedor, sala de estar.
En las fotos más antiguas, la novia iba de oscuro, con ramo de flores blancas y un largo velo que se ceñía a la cabeza en un elegante casquete primorosamente bordado y tachonado de perlas. Aunque no se cumplía siempre, la novia se situaba a la derecha y el novio a la izquierda. Al fondo de la escena aparecen lujosas columnas, espejos con marcos dorados y adornos de película. A partir de los años cuarenta, el vestido de la novia era blanco.
Muchas de estas fotografías, pasados los años y desaparecidos los familiares que allí se mostraban tan jóvenes y felices, terminan arrinconadas, olvidadas o abandonadas en el contenedor de la basura. Desde este blog queremos guardar en la memoria colectiva estos instantes; para ello intentaremos ponerles nombres y fechas a estas fotos y cuantos datos creamos interesantes. Es una entrada abierta que se irá enriqueciendo con vuestras aportaciones.
Si pueden me las dan en mano y yo las escaneo, o bien me mandan al correo una foto para que podamos reproducirla de la manera más digna y clara.

Mis correos: fjacuriel@hotmail.es y fjacuriel2@gmail.com

Como prueba de que esto va en serio, las dos primeras fotos son, la primera de mis padres y la segunda mi hijo Fran con su mujer Denise. Añado también fotos de mis tíos.

A ver lo que sale de este proyecto.


Juan Álvarez Curiel y María Curiel Rico
Año 1931

Denise Ramírez y Fran Álvarez
Año 2020

Rosalía Navas y...
Año 1928




Rosario Diaz Vallejo y Antonio Navas Ortiz
Año

Antonio Martín Fernández y Rosario Salazar Sánchez
Año 1945

Aurora Salazar Sánchez y Alfredo Rojo Gil
Año 1948


Remedios Álvarez Curiel y Antonio Soriano Palomo
Año 1959
Rafaela Díaz Gaona y Joaquín Ruiz Rosas
Año 1968

Laura Gaona Luque y José Vegas Godoy
Año

Adriana Muñoz Mármol y Diego Gutiérrez Muñoz
Año 1967


Rosario y Antonio Moreno Jiménez


José Álvarez Curiel e Isabel Rico Pedraza

Francisco Álvarez Curiel y María Cáceres Garrido

Josefa Lara Carneros y Diego Repiso
Año 1957

Mª Rosario Aguilera Escobar y Laureano Godoy Muñoz

Nati Luque Aguilera y José Peláez

Dolores y Pepe

Pilar Escobar y José Aguilera Torres

Pilar Podadera y 

Cristina e Hipólito

Rafaela Luque y Frasquito García