jueves, 4 de julio de 2013

55.- En la calle y en grupo

Si te cogen a ti solo y te dicen: "Ponte ahí que te voy a echar (decíamos 'echar' no 'hacer') una foto", lo normal es que uno se sienta algo incómodo, quiera ponerse interesante y al final el resultado es que salgas con cara de tonto. Sin embargo, en las fotos en grupo la tensión se reparte, la sonrisa se contagia y, salvo que alguien salga con los ojos cerrados, el conjunto casi siempre es un recuerdo alegre y simpático.

De entre los cientos de fotos que me han dejado parientes y amigos y que constituyen el fondo gráfico de SAUCIPEDIA entresaco aquellas en las que aparecen grupos de jóvenes con las caras que teníamos hace sesenta años o más.
No siempre consigo poner el nombre (o el apodo) correcto de los que aparecen. Es labor de todos rellenar los espacios en blanco que mi desconocimiento me ve obligado a dejar.



Como si de un equipo de fútbol se tratara, todos quieren ser recogidos por el objetivo de la cámara.
Loli, Irene, Auxiliadora, Juanito, Anita, Sergia, Lola, Mari, Isabelita, Rosi, Pepa, Loli, Antoñito, Miguel...

Junto a la acera, dos críos, dos niñas con trenzas y tres mocitas a mediados de los años cincuenta.
El delantal era vestimenta casi obligatoria en las mujeres.

Mari Carmen, Isabel... y la Inma de Tedoro sobre la Vespa.

Florida estampa de niñas con macetas junto a la casa nº 22
Lola, Irene, Adela, Eloísa, Anita, Esperanza...



Con la indumentaria de un día de san Marcos, las mujeres (Enriqueta, Josefita, María Josefa...)
preparan la ensaladilla, y las niñas Aurora, Elisa, Pepita... sonríen a la cámara.
A un lado y otro Martín Chicón y su madre.

Unidos por la copa recién ganada un día de la Virgen.
Jaime, Mandi, Jerónimo, Juan, Martín, Cachorro...

Faldas plisadas, cinturón apretado por lo de cintura de avispa, rebeca y pelo corto.

Grupo de alumnos a los que en el verano de 1965 le daba clases particulares.
Aurora, Loli, Martín, Anita, Juan, Pepi, Sergia, Fátima, Luisita.

En la puerta de doña Enriqueta en un día de invierno.
Mari, Loli, Aurora, Elisa, Mari Carmen, Lola, Dominica...

En la Montesa, Manolo Marquitos, Antoñito la Bigota y yo.

Cubriéndose con el mismo velo, Loli, Lola, Eloísa, Loli del electricista.

Pepe, Enrique, Ángel...

En el puente del Cerezo un día de san Marcos.

Esperando para comprar la leche: Isabelita, Eloísa, 'Sidra' y Consuelo.

Mateo, Juan Colón, Jerónimo, Frasquito...

Alegres en un día de campo: Martín, Paco Herrero, Juan Fino, Juan Colón, Jerónimo

Por los Adoquines: Jaime, Juan, Aurora, Gustavo, Fermín, Paquita, Amparo, Fátima, Ignacio, Juan, Manolo

Genoveva con una amigas.

En la Linde un día de nieve
Eloísa, Rosarito, Isabelita, Mari...

Armando y Pepe Navas,
Las chicas: Adela, Isabel Palmera, Mari Matas. Adelina....

Otro grupo de alumnos y alumnas a los que daba clase en verano.
Beli, Fátima del trigo, Juanita Tedoro, Loli, Pepi de León, Sergia y Luisa.
Juan de Catorso, Martín, Ríos, Juan y Luisito.


viernes, 28 de junio de 2013

54.- Pepe Herrero

En esta entrega de la SAUCIPEDIA quiero recordar a nuestro paisano Pepe Herrero, quien durante muchos años sirvió al pueblo como guardia municipal.

Cuando yo era un crío, allá por los años cincuenta, en el Ayuntamiento había dos municipales, Peláez y Pepe Herrero, además de un hombre alto, con gorra que hacía de ayudante al que llamábamos El Boquerón y era quien cuidaba el recién estrenado jardín de la Linde, además de vigilar las moreras y perseguir a los que nos atrevíamos a comernos las moras. En cuanto a los municipales, cada uno tenía sus propias funciones, pero al que yo veía más atareado, especialmente en labores de intendencia mecánica, era Pepe.

Se llamaba José Jiménez Moreno pero todo el mundo lo conocía como Pepe Herrero, apodo que había heredado y que a su vez transmitió al hijo que tuvo con su primera mujer, a quien para que no hubiera confusiones llamamos Pepillo Herrero. Con el fin de que el apodo no se continuara en los hijos que tuvo con su segunda mujer, los llamó con nombre preciosos e inequívocos: Genoveva, Eliseo y Sofía.

Quizás por los mismos motivos Miguel Mérida, Gazpirre, nombró a sus hijos con inusuales nombres que empiezan por H: Honorio, Humberto, Herminia, Hipólita, Hortensia, Herenia, Héctor y Horacia. Y para afirmarse en la misma letra construyó el cortijo en forma de H al que llamó, cómo no, Villa H.

Aparte de repartir los papeles del ayuntamiento y atender todas las gestiones que le encomendaba el alcalde, un municipal tenía que ser fontanero, electricista, mecánico...Enumero algunas de las faenas que eran de su competencia.

-Apagar por la mañana y encender por la noche el alumbrado público.
-Multar a las mujeres que se atrevían a ir por agua a la fuente pública con un cubo. Sólo estaban permitidos los cántaros.
-Abrir y cerrar en el depósito la llave de la conducción general del agua, cuando se dispuso de la red de abastecimiento, cada vez que se producía una avería o para ahorrar agua en verano.
-Anunciar por los altavoces que se iba a cortar el agua o que se había perdido una cabra.
-Instalar el alumbrado público unos días antes de la feria.
-Tirar los cohetes y elevar los globos y fantoches el Día de la Virgen.
-Darle cuerda al reloj público.
-Manejar la máquina del tiro al plato.
-Tallar a los quintos.
-Acompañar y organizar las procesiones de san Isidro.

Amén de las anteriormente dichas y otras muchas tareas más que sería prolijo enumerar, quisiera resaltar, por curioso, un cometido de los municipales en Villanueva del Rosario durante aquellos años, que consistía en escoltar a los novios desde la casa hasta la iglesia y desde la iglesia al lugar en el que se celebraba el banquete, normalmente en el salón de Rafalito. La presencia de la autoridad municipal pienso que no era para impedir que el novio huyera en el último instante sino para evitar tumultos o aglomeraciones que dificultasen el paso de la comitiva. A fin de que no entrasen al convite personas que no hubieran sido invitadas y cortar el paso a los que se querían colar, en la puerta se ponía un portero que en muchas ocasiones era uno de los municipales.


Pepe Herrero con el artilugio de su invención para cerrar y abrir las llaves del agua.

Pepe, como su hijo Pepillo, fue un gran aficionado a la música y tocaba de forma exquisita la trompeta. Antes de la Guerra Civil formó parte de algunas comparsas de Carnaval y junto con unos cuantos músicos aficionados, mantuvo en el pueblo una pequeña orquestina que tocaba en las fiestas y en los toros.

Cuando el médico don Vicente reorganizó la banda de música hacia 1950 Pepe Herrero era el que dirigía los ensayos y, una vez que don Vicente se fue del pueblo, él se encargó de dirigirla hasta que por problemas económicos del ayuntamiento la banda se disolvió a principios de los sesenta.

Extraordinaria foto de la banda de música un día de toros en la plaza de abajo hacia 1954. Presiden las autoridades: Pepe Vallejo, el juez; don Timoteo; el cura; Juan Molina , el alcalde; el capitán de la guardia civil...
Pepe Herrero es el de la trompeta, y su hijo Pepillo, a la derecha, toca el tambor.
También forman parte de la banda Antonio la Bigota con trombón, el Maestro Pelos con el bombo, Juan Repiso con fizcornio

Pepe  Herrero dirigiendo la banda de música en 1955. El del flequillo que se muerde el labio soy yo y a mi lado está uno de los mellizos. Franco toca el bombo y mi hermano Manolo el tambor.

Comparsa de "Capitalistas y Obreros" del carnaval del año 1929. Los de arriba son los capitalistas.
Pepe Herrero es el tercero por la derecha en la fila de abajo, la de los obreros.

Conjunto musical, en la puerta del Cine España hacia 1950.
La banda de música del pueblo actuando en una corrida de toros en Colmenar.

La foto del caballito para adultos. Pepe es el más bajo.
Fumador empedernido, aquí está comprando tabaco en el quiosco que había en la puerta de Pérez.

Pepe disparando los platos en un  concurso de tiro en los Llanos.
El cubo es para recoger los cartuchos que luego eran rellenados.


Pepe maneja la máquina en el patio del Matadero.

El que tira es Elías y a la derecha Alejandro.
De campo con uniforme. Los niños son Eliseo y Sofía.

Foto de familia en el bar de La Fonda.
Sus hijos: Genoveva, Sofía y Eliseo. Les puso estos nombres poco usuales para que no heredaran el apodo de 'Herreros'.


De San Marcos.

De copas con Onofre, Laureano...

En el bar de Alpargatas.
Pedro de la tienda, Chiquitín, Chivito, Manolo Huevos, Pepe Tres cuartas...

Pepe, Caro, Peláez, Paco Molina, Menchoro.


Escalando junto al Nacimiento.

Un día de san Isidro, organizando la procesión.

Acompañando a la novia, Mari, y al padrino, su hermano Manolo, por  una calle Iglesia empedrada

Delante el padrino, José Cano y la novia, Verania; detrás la madrina, Ana Pérez y el novio, Pepe. Alrededor muchos curiosos.
Dirigiendo el cotarro por los Adoquines, Pepe Herrero con una vara.


martes, 25 de junio de 2013

53. Vocabulario 7



Ya toca hablar de palabras y expresiones nuestras que empiezan por la consonante B. Pero antes quiero contar lo que, según Javi, el de La Chosca, le sucedió a su hermana Susana y que tiene que ver con el verbo atacar, en la acepción que le damos aquí en el pueblo.
Su prima Rosarito, la mujer de Paco El Rubio, estaba vistiendo a su hija Silvia y para terminar antes le dice a la Susana:
-Ataca a la Silvia.
Y Susana, criada en Barcelona y ajena al significado de palabras saucedeñas, con cara de extrañeza y voz angustiada le responde:
-Pero si no me ha hecho nada...
A lo que se refería Rosarito era a que le remetiera la camisa dentro de la falda, que es lo que significa en este caso atacar.

B
babancá. Tontería, bobada. "Tan listo como se hace y no dice más que babancás".
bacalá. En la expresión meter la bacalá: engañar. "Con estos garbanzos me han metido la bacalá: son duros omo piedras".
bache. Muchos. "Esta casa la hicieron hace ya un bache años".
bajeras. Parte baja de las paredes de una casa. Dar bajeras: blanquear sólo las bajeras.
bajini. Expresión por lo bajini: en voz baja.
bajío. Meter el bajío: traer mala suerte. Tener mal bajío: ser un mala sombra, tener mal carácter.
barajustón. Movimiento violento que puede producir una lesión muscular, generalmente en la cintura. "Al coger el baúl me dio un barajustón".
barbearse. Poder con algo o con alguien. "A ese me lo barbeo en un dos por tres".
bardilla. Barda. Pared o muro no muy alto."La higuera asomaba por lo alto de la bardilla".
barquetá. Gran cantidad de algo. "A la boda vino una barquetá de gente".
barranco. En el juego del dominó: caer en el barranco, llegar a los 13 tantos.
barrigazo. Caída de bruces.
barro. En la expresión tirarse al barro: darse a la mala vida, pervertirse.
batato. Individuo torpe, inútil.
batiboleo. Jaleo, confusión, follón.
bichito de luz. Luciérnaga.
bimba. Tortazo.
bimba. En la expresión tener mala bimba: ser de carácter serio, chocante. Esaborío. Malafollá.
blancusío. De mal color, demacrado. Blancuzco.
blandengue. Endeble, flojo. Referido a las personas:blandengue, llora por nada".
de poco ánimo. "Es un
blandura. Relente acuoso. Nieblas que se forma en la sierra a finales del verano. "Los garbanzos hay que arrancarlos cuando haya blandura".

Bardilla con cristales que había en la Calle del Cuerno.



jueves, 20 de junio de 2013

52.- Comuniones en color

El otro día Pepe Repiso, el fotógrafo del pueblo durante los últimos veinte años, me dio una caja de plástico, un pañil, lleno de fotografías de aquellas que su madre, la Antonia, había pegado al cristal del escaparate de su tienda para que la gente las viera y que no se habían vendido. Cagadas de las palomas, pegadas por la humedad, rodeadas de alpargatas y de zapatos, restos de mercancías que no se habían vendido en treinta años, he conseguido rescatar unas pocas que ahora os muestro en una entrada con fotos, que es lo que os gusta. Veréis cómo algunas de estas fotos lucen manchas y desconchones; es señal inequívoca de su autenticidad y abandono.

Ni indico fechas, ni pongo nombres: yo no lo voy a hacer todo. Hoy va de comuniones, otro día irá de toros y así sucesivamente hasta que os transmita lo que me entregaron.

Son 16 fotografías, de diferentes años, unas en la iglesia y otras en la procesión del Corpus.

Niñas y ángeles
Los curas son José María Astorga y Pepe Sánchez Luque

Niños y ángeles