sábado, 6 de mayo de 2023

349.- De fiesta en la plaza

No es el Trabuco; es el Rosario en sus buenos tiempos.

La plaza de abajo (plaza del ayuntamiento, plaza de Chicón, plaza de abajo o plaza de España, que todas son la misma plaza) es un lugar en el casco antiguo donde se han celebrado, desde que el pueblo es pueblo, toda clase de acontecimientos festivos o no: toros, mercado, bailes, manifestaciones políticas, primeras misas, conciertos, festivales flamencos, reuniones de obreros en espera de trabajo... Esta plaza ha sido durante año la sede de la verbena del Día de la Virgen, en octubre, hasta que en fecha reciente se ha traslado a La Linde-Bacalao. A mi parecer, esta plaza tiene más encanto y es más acogedora. Será porque yo nací en agosto del 44 en la casa antigua que había a la entrada, antes de ser demolida y antes de que Rafalito el del Peñón (q.e.p.d.) edificara la actual.

Pepe Repiso hizo de aquellas fiestas muchas fotos, de las que yo os pongo aquí una muestra. Estábamos todavía en la época premóvil, por lo que estas imágenes son de las antiguas, de las que costaban dinero.

Buscaos y os hallaréis. Eso sí, más jóvenes, que el tiempo no pasa en balde.




















miércoles, 3 de mayo de 2023

348. Disfrazados de saharauis

En aquellos tiempos lejanos en los que aún no había móviles, el día de la Virgen de no sé qué año, la gente del Saucedo decidieron vestirse como los habitantes de una de las que había sido provincias españolas, hasta que los marroquíes aprovechándose de que Franco se moría, invadieron el territorio diciendo que era suyo: el Sáhara Occidental. El pueblo saharaui, que todavía sigue hablando español, tuvo que refugiarse en unos campamentos en territorio argelino esperando un referéndum que nunca se hizo. Total, un lío al que España ha preferido ahora ignorar por no enemistarse con los ¿amigos? marroquíes.

Uno de mis mejores alumnos ha sido un niño del Sáhara acogido por una familia en Villanueva del Trabuco. Es Salamu Hamudi, que se ha hecho un gran periodista y al que sigo en su lucha por formar parte de un pueblo libre.

Pepe Repiso tomó con sus fotos buena nota de aquella manifestación festiva en la que se pedía la libertad del pueblo saharaui.