jueves, 30 de junio de 2016

225.- Mocitas en los bares

Hasta mediados del siglo XX las mujeres de Villanueva del Rosario no entraron en los bares. No es que se lo prohibieran: es que ni se les ocurría. Como ya dije en otro momento de este MURRE, sólo el Día de la Virgen las mujeres casadas y acompañadas de sus maridos, se atrevían a entrar en el bar de la Fonda, en el de Rafalito o en el de Juanico de la Bigota a tomarse un café o, todo lo más, una copa de aguardiente. Era la regla y la mujer que no la cumpliera se exponía a ser criticada duramente por sus vecinas. En aquella época a ninguna chica joven, sola, con novio o en grupo, se le pasaba por la cabeza entrar en un bar: aquello era territorio de hombres, un lugar prohibido para toda la que quisiera ser tenida por decente.

Digo esto para que recordemos cómo han cambiado los tiempos, las costumbres y la manera de comportarse. El asalto a los bares del mocerío del Saucedo se produjo a finales de los años cincuenta, coincidiendo con la llegada del turismo, la minifalda, el twist y la cerveza Victoria.

(Quien quiera seguir los cambios de la sociedad española desde el nacional-catolicismos al desmadre que supuso el que las mujeres entrasen en los bares en minifalda y a beber cerveza, que lea los entretenidos libros de Juan Eslava Galán De la alpargata al seiscientos, Los años del miedo y El catolicismo explicado a las ovejas. Los he leído y os los recomiendo).

He aquí unas fotos de esos años en las que aparecen mocitas cuyos nombres y apodos (perdón) pongo para mejor localizarlas.

Angelines (mujer de Manolo Velasco), Anita Cano (mujer de Zapico), Isabel (ex de Buscavías), Isabelita (mujer de Miguel de doña Enriqueta)

Encarnita (hija de Juanico la Bigota), Isabelita de Miguelín, Gloria (hija de Alfonso Vallejo)

Auxiliadora (hija de Manolo Huevos), Anita Cano (hija de Antonio Cano), Pepa (mujer de Vicente), María (mujer de Juanico Mediometro) y la Lola de Cebollas

Josefa Tallón,  Pepita Corrales, (  ) Pepa, Antoñita del Turco, Anita de Perche

Mujeres serias y formales ante las copas vacías en una invitación que dio el alcalde en la galería de abajo del Grupo Escolar el día que nos visitó el Gobernador Civil.

Adelita del Teléfono, Mari Carmen Herrera, Pepe Tedoro, Josefa del municipal, Isabelita Lara, Carmen Pérez

Gloria, (  ), Ana Cano de pie, Magdalena Molinilla, (  ) Rosarito del Sacristán, Rosita Cagaleta, María Josefa de Marquitos, Adelita del Teléfono

Loli de don Luis, Lola Cebollas, María, Rosarito Palmera, Anita Cano, Auxiliadora, Pepa

María Mateo, Irene Nateras, Candelaria del Rubio, Magdalena Molinilla, Rafalita del teléfono, Rosarito del Sacristán, Magdalena de Muriel

Rosalía de Mediometro, Luisita de don Luis, Fátima Repiso, Rosario Palmera, Emilia del guardia civil

martes, 7 de junio de 2016

224.- La foto de la escuela

Antes los niños no íbamos al colegio; íbamos a la escuela; y mucho antes, cuando nuestras abuelas eran niñas, iban a la miga, palabra que si la buscan en el diccionario sabrán que en Andalucía significaba "escuela de niñas" y que es una abreviatura de amiga, que era como se llamaba entonces a la maestra. ¡Qué tiempos aquellos en los que la maestra era sinónimo de amiga! Eran los mismos en los que cuando un niño cumplía diez años lo sacaban de la escuela para que se fuera a guardar guarros y, si era niña, para servir en una casa o para cuidar de sus hermanos más pequeños.

Ahora el que no estudia es porque no quiere y encima está descontento.

Cuando han comenzado a reunirse las generaciones que cumplen cincuenta años, aquí tenéis cuatro fotos de aquellos tiempos para que (¡por favor!) les pongáis nombres a los que en ellas aparecen. Las fotos hay que verlas en reunión y, entre unos y otros, averiguamos de quién se trata. El tiempo pasa y, aunque uno se haga mayor, la pinta de la familia nunca se pierde.

Mi correo: fjacuriel@hotmail.es

(Esta entrada la publiqué en junio del 2016. Como veis en los comentarios, la mayoría de los que aparecen en las fotos han sido identificados e identificadas. Gracias por vuestra colaboración y por las fotografías que tenéis en casa y que me vais a prestar para que en este blog estemos todos y todas, aunque no soy partidario de estos distingos gramaticales innecesarios.)

Niñas con babero blanco y en el pelo felpa o trenzas.
En esta foto y en la siguiente, la maestra es Trini Salazar.

La maestra es doña Trini

Esta foto me la mandó Isi, la de Ranea, que vive en Archidona y está casada con Isidoro.

En la escuela de la Venta el año 1960

lunes, 30 de mayo de 2016

223.- Una foto, un mundo

He recibido un correo (¡por fin un correo!) de alguien que se llama Corrales y que es descendiente de los Corrales que vivían en el pueblo, en la calle Caño donde estaba instalada su carpintería. Cuando los antiguos del pueblo hablan de carpinteros saucedeños de postín, de los primeros que se acuerdan son de los Corrales; luego vienen los Nutrios, el maestro Pelos, Lucas...

Una familia que guarda una foto durante cien años, merece todo nuestro respeto. Y en señal de respeto, esta entrada del MURRE va a tener solo una foto con las palabras que la acompañaban al correo que he recibido esta tarde.

Transcribo el correo.

Hola Paco, en primer lugar decirte que espero que tanto tú como tu familia estéis bien. En segundo lugar felicitarte por tu trabajo que, de una manera anónima seguimos con mucho interés, no solo los nacidos en el pueblo, sino también hijos y nietos de aquellos que emigramos. En tercer lugar, soy Jaime García Corrales.

Hoy he estado mirando algunas fotos de la familia y he encontrado una que debe tener unos cien años y que te voy a adjuntar por si crees conveniente publicarla. Se trata de los primeros Corrales llegados a nuestro pueblo procedente de Antequera. La persona que está de pie serrando es mi bisabuelo Rafael Corrales, el que está sentado es mi abuelo Ramón Corrales Velasco y el niño que está serrando es Juan Godoy Corrales (padre de Paco Godoy -Paco el Rubio-Candelaria, Antonio y Juanito)
Recibe un cordial saludo.

La foro es una reliquia y tiene un gran valor etnográfico: están confeccionando un ubio de mulos y un arado romano, idéntico a los que se hacían hace dos mil años y que fue sustituido por un invento revolucionario: el arado de vertedera. Las herramientas están a la vista: serrucho, hacha, escoplos y manos.

En el padrón de vecinos de Villanueva del Rosario del año 1924 aparece escrito que en el número 14 de la calle Carneros vivían:
Ramón Corrales Velasco de 29 años, de oficio carpintero y que sabía leer y escribir.
Josefa Pérez Párraga, su mujer, de 24 años y de profesión sus labores. No sabía leer ni escribir.
Tenían dos hijos: Dolores Pérez Párraga, de 5 años, y María Corrales Párraga, de 3 años.

sábado, 21 de mayo de 2016

222.- Fotos de José Miguel Díaz

En solidaridad con este MURRE nuestro, José Miguel me ha enviado once fotos de su álbum particular para que las publique en el blog. Así lo hago añadiendo los comentarios que él mismo ha hecho.

Las tres primeras fotos son de una obra de teatro que se representó en el Cine España el año 1963, en la que José Miguel hace de Antoñito el pintor.

José Miguel y, tal vez, Encarna 'La Polera'; pues no, resulta que es Charo Corrales quien por correo me ha sacado de mi error.
Entre cortinas se asoma Emilio el electricista.

Antoñito el pintor en plena actuación.

Dos de los artistas: José Miguel e Ignacio del Polero


Las tres fotos siguientes se hicieron en la Escuela de Formación Profesional Francisco Franco de Málaga donde estudiaron muchos jóvenes de nuestro pueblo.

Las dos primeras fueron tomadas en la representación de la obra teatral "La gran fortuna", en la que José Miguel hace de Mayordomo.
José Miguel, Pepe el Cele y otro más a quien no consigo poner nombre.

Otro momento de la representación en el salón de actos de la Escuela Francisco Franco de Málaga

José Miguel de escribano y Pepe el Cele de soldado en el Alcalde de Zalamea
de don Pedro Calderón de la Barca.

Las dos fotos siguientes son de cuando hizo la mili en el campamento de Talars en Lérida, donde coincidió con Andrés Ortiz, el torero.

Haciendo la colada

En plena pose militar
Andrés Ortiz y José Miguel Díaz en traje de paseo.


En La Linde junto a Jaime 'Tabarrito' y su hermano Pedro con el carrillo de repartir.

La última foto que me ha dejado José Miguel se hizo en el Grupo Escolar. Este nutrido grupo de jóvenes se preparaba para examinarse de bachillerato en el Instituto Pedro Espinosa de Antequera. Los nombres de los dos maestros no los recuerdo. Uno puede ser Amador.

Abajo, sentados, de izquierda a derecha: Antonio Luis de la farmacia, Lucinio 'Feodoble', un 'Corrales', Rosalía de Paco Gregorito, Ignacio 'Gazpirre', Juanita de Tedoro, Pepe de Higinio el sacristán y su primo Enrique. 
De pie: Un maestro, el hijo de Joseíto 'Arradio', Charo 'Pizarra', Bernabé de la Currita, Sergia de 'Marquitos', José Antonio 'el pastelero', Emilia la mujer de José Miguel, Luisita y Loli de don Luis el maestro, Sergio del 'Herrador', Luisito de Luis el maestro, otro maestro, Miguel Elías de Marcos, Juan 'Colón', Jerónimo de la venta El Cerezo y Gervasio de Rafalito Julián.
Falta algún nombre, que vosotros pondréis.


martes, 10 de mayo de 2016

221.- Foto concurso

Este concurso consiste en averiguar el mayor número de nombres de los suacedeños y saucedeñas que aparecen en esta foto. Es una especie de bingo, pues yo iré reseñando los nombres de las personas (muchas de ellas muertas) que vosotros me enviéis tanto al blog como a mi correo electrónico (fjacuriel@hotmail.es). Quien complete la nómina será recompensado con el premio que oportunamente se indicará.

Como información os diré que, aunque parece la fotografía de una boda, no hay boda, ni novia ni novio ni padrinos ni nada. Ya os contaré de qué va la historia pero os adelanto que los protagonistas del evento son 'Perotes'. La foto me la prestó Paquillo el Moro.

Un tal Rafalillo, tío de Pepe Repiso el de la Paca, se iba a casar en Ibiza con una mujer que era maestra. Desde la isla pidieron informes al cuartel de la guardia civil y éstos respondieron que el susodicho no tenía antecedentes, que no había problema, pero el cura, que entonces era don Timoteo, al que también preguntaron dijo que el tal Rafael no iba a misa y puso reparos. El caso es que se casaron y, como aquellas bodas lejanas no eran frecuentes y los familiares no pudieron ir al casamiento, entre unos cuantos vecinos y vecinas, y especialmente las Perotas, organizaron una ceremonia paralela, se vistieron de novios, hubo padrinos, bebidas, invitados y foto. Entre los presentes en el ‘acto’ se ve a algunos con garrafas y botellas simulando que asisten a un convite y que beben.

Son difíciles de reconocer porque la foto es antigua, principio de los cincuenta del pasado siglo, y son muchos los que ya están muertos. Como en el concurso solo me han respondido dos seguidores (a las que les agradezco el detalle) he aquí algunas de las personas que he podido identificar.

El señor mayor que hay en el centro de la foto, un poco calvo, chaqueta negra y camisa blanca es el Nutrio padre, un extraordinario carpintero; a su izquierda están cuatro de sus hijos: con una botella en la mano se ve a Juan, que se casó con una del Pañero que luego murió muy joven; le sigue sus hermanas Mariquita que se casó con uno de Málaga, y Aguedita, que se casó con Juan Martín, un guardia civil; y su hermano Miguel, que se casó con la Trini de Gamba.

Justo al lado del Nutrio padre, y con una botella de aguardiente en la mano, está Pepe Repiso, el marido de la Paca. Su hermana Antoñita, la mujer de Paquillo el Moro se ve sentada justo delante de la novia. Detrás de la Mariquita del Nutrio aparece la Araceli Perota.

La jovencita que se ve de pie, a la izquierda, es la Pepa la Genara, y la niña que hay sentada con un brazo apoyado en la silla es su hermana Maruja.

De los cuatro protagonistas del acto, todas mujeres, solo sé que el que hace de novio con mascota y cigarrillo en la boca no es el Mandi sino su madre.

La novia, toda de blanco, la madrina, con mantilla y botella en la mano, y el padrino, con mascota, hasta ahora no he podido identificarlas.

Seguiré preguntando.



lunes, 9 de mayo de 2016

220. Vocabulario 20

El vocabulario de esta entrada del MURRE se reduce a tres comentarios sobre palabras y expresiones nuestras.

El otro día llegábamos a casa Eloísa y yo, y una vecina nos dijo amablemente: ¿Qué, ya venéis? Y nosotros le respondimos también amablemente: Sí, ya venimos.
Lo de venéis, aunque se califica como vulgarismo, tiene su lógica gramatical, pues si de beber se dice bebéis y de tener se dice tenéis, ¿por qué de venir no decimos venéis sino venís?
Los niños son los primeros que cumplen a rajatabla las reglas gramaticales por las que se conjugan los verbos, y con toda la razón del mundo dicen una y otra vez que si tú eres yo ero, y si tú sabes, yo sabo. Luego llegan los padres y les explican que eso no se dice así, y en la escuela los maestros les hablan de verbos irregulares, que son unos verbos raros que se saltan la regla general.

Si alguien nos molesta y queremos despedirlo en tono despectivo y sin miramientos (de mala manera), la lengua dispone de muchas expresiones; una de las más empleadas es: ¡Vete a hacer puñetas! La puñeta es el bordado que llevan en la bocamanga algunos jueces y abogados, y como estos bordados o encajes son muy laboriosos, puede que esta expresión en sus orígenes equivalga a  mandar a alguien a hacer un trabajo arduo y desagradable: a que se fastidie.
En el habla coloquial de nuestro pueblo la palabra puñeta, a veces con la variante puñema, se emplea para expresar queja, desagrado, enfado. En cuanto al adjetivo puñetero o puñetera lo empleamos para referirnos a alguien que incordia o molesta. Puñetero suena intensificado si le ponemos un so delante: ¡So puñetero! Para un tono menos fuerte, casi cariñoso, tenemos el diminutivo puñeterillo o puñeterilla.
Cosa muy distinta es la exclamación tan nuestra de ¡Alma puñetera! en la que el enfado y rechazo alcanza la máxima intensidad.


¡Tómate la mañana! es una exclamación dura, soez, que denota malos modales y escasa educación en quien la emplea. Cuando yo era pequeño, estas palabras eran una fórmula corriente con el que las mujeres daban rienda suelta al enfado y servía como expresión de burla; ahora parece que hay menos ocasiones de pelea callejera y la expresión va en retroceso. En las discusiones más acaloradas, el ¡tómate la mañana! iba acompañado de un mengue, gesto obsceno que se hacía con la mano cerrada, menos el dedo corazón que, tieso, se levantaba hacia a la persona a la que se quería insultar. Si buscan en el diccionario la palabra mengue les dirá que significa ‘diablo’, pero nada de que es un gesto con el que las mujeres se insultan, acompañándolo siempre de un chasquido (¡chuf!) hecho con la boca.

miércoles, 27 de abril de 2016

219.- Postales antiguas

Antes de la aparición del teléfono, internet y los móviles, la gente se comunicaba en la distancia a través de la correspondencia con cartas y postales. Los turistas que viajaban a otros países, para dar testimonio de lo que habían visto, enviaban a sus conocidos postales en las que aparecían los monumentos más interesantes y las imágenes más típicas del lugar. He aquí una vieja postal en la que se muestra a una pareja de andaluces bailando y ataviados con el traje típico. Este hecha en 1904 en Dresde, Alemania.
Seguro que en vuestra casa, entre papeles antiguos, andan rodando viejas postales con mensajes entrañables y firmes promesas de amor. Guardadlas porque son un tesoro.


Otras postales llevaban incluida la leyenda, como esta en la que aparece una familia idílica.


O esta otra postal con una familia en una casa de cine, en la que el padre, la madre y la hija se muestran interesados por lo que dice la revista.


Las postales que más se compraban eran las de novios, como la siguiente en la que un joven de pelo engominado levanta la vista hacia su mujer de ensueño.

Una pareja de cine. Ella con labios carnosos, melena negra y ojos risueños; él con pelo ondulado, nariz recta y bigotito de galán.


La mujer ideal de la España de posguerra: flores, mantilla, peineta, collar de perlas y sonrisa perfecta.


Laboriosa postal antigua con letras y flores bordadas sobre tela de seda, enmarcado el conjunto por un papel con filigranas floreadas.


Para el final he dejado la mejor: una postal en la que sobre una foto de mujer se ha bordado con hilos de colores el mantón de Manila y el vestido de flores. La encontré en mi casa cuando se la compré a un matrimonio mayor; la postal estaba entre las hojas de un libro. En el reverso está escrito en verso lo que ella, Rosario Carneros, le decía a su novio, José, 



Por si alguien no ha entendido algo, la transcribo corrigiendo algunos errores.

Desde el día que te fuiste
yo no te puedo olvidar
y en el día de tu Santo
te voy a felicitar.
Cuando esta llegue a tus manos
me quisiera presentar
para encontrarme a tu lado
y tu día celebrar.
Te quisiera haber mandado
un regalo de interés
y por encontrarnos lejos
verás que no puede ser.
Yo te lo tendré guardado
cuando vengas otra vez
por eso no tardes mucho
si no lo vas a perder.
Me dirás cómo has pasado
este día de tu Santo,
Dios te dé mucha salud
para verlo muchos años.
Y yo me quedo con disgusto
al decirme que estás malo.
Esta postal te la mando
en prueba de mi querer
y a todas horas del día
deseo verte otra vez.

Esta que te quiere y no te olvida, Rosario Carneros.
Saluda 16 de marzo 1947