lunes, 18 de marzo de 2013

34.- El día de san Isidro

Un pueblo como Villanueva del Rosario, cuya principal fuente de riqueza es la agricultura, no podía prescindir de un santo tan cercano a las labores del campo como es san Isidro Labrador. En la iglesia tenemos su imagen en la que se representa el milagro más famoso de este santo: un ángel ara la tierra con un arado arrastrado por una yunta de bueyes, mientras que Isidro se desentiende del trabajo porque lo suyo era la oración.

En la tarde del día 15 de mayo la imagen de este santo es sacada en procesión por jóvenes del pueblo y llega hasta las afueras, cerca de las tierras sembradas de trigo o cebada, para que san Isidro bendiga los campos y, si no ha llovido, haga que las nubes rieguen los pegujares. Para que todo el mundo se enterara de la fiesta, los guardias municipales eran los encargados de disparar cohetes durante la procesión, acontecimiento que era celebrado con jolgorio por los más chicos.

Una vez, cuando la procesión de san Isidro iba por Los Llanos, el municipal Peláez, que era aquel año el encargado de dispararlos, se colocó el manojo de cohetes entre las piernas mientras prendía fuego a uno con su encendedor de mecha, con tan mala suerte que la estela de llamas que salieron de éste encendió a los que tenía sujetos entre los muslos, le quemaron los pantalones, y algo más, y salieron disparados a ras del suelo para susto de algunos y divertimiento de todos.

Hasta no hace mucho tiempo, la festividad de san Isidro se celebraba con diversos actos patrocinados por la antigua Hermandad de Labradores y Ganaderos que lo tenían por patrón. Además, si el día de san Juan era fiesta por todo lo alto en Las Carboneras, Las Huertas y La Tosquilla, cuando llegaba el día de san Isidro los que estaban de fiesta eran los habitantes del Cerro Limón, el Parroso y el Hoyo de Alemanes.

Hasta el Cerro Limón llevaron algunos años en romería la imagen del santo y se celebraron cintas a caballo, baile y verbena a la que acudían numerosos vecinos del pueblo y de los alrededores. 

(He restaurado las fotos con la Inteligencia Artificial)

La procesión de san Isidro bajando hacia Los Llanos


Al fondo la fachada y la terraza del Cine España


San Isidro pasa por El Bacalao con los surtidores de una de sus variopintas fuentes


Fachada lateral del Cine España


Por la Fuente Vieja






domingo, 10 de marzo de 2013

33.- El día de san Marcos


En los pueblos del norte de Málaga, lindantes con la provincia de Córdoba, el 25 de abril desde siempre ha sido un día festivo porque es san Marcos. Este día, las familias cogen sus cestas y se marchan al campo, a los lugares tradicionales de acampada, siempre junto a un río o cerca de una fuente: Nacimiento, El Chorro Negro, Parroso, Cueva de las Palomas, El Toronjil…

Mientras que las demás fiestas de primavera (Candelaria, san José, Cruces de mayo, san Isidro o san Juan) han perdido en Villanueva del Rosario su antiguo esplendor y algunas han dejado de celebrarse, el día de san Marcos goza de renovada vitalidad.

Antes, cuando no había coches en los que montarse ni carriles en condiciones por donde pudieran circular, la gente iba a los lugares de sanmarqueo a pie o, en el mejor de los casos, subidos en un mulo en el que también se llevaba la comida y las bebidas.

Aunque eran tiempos de penuria económica, en las casas se reservaban para este momento algunos manjares como el salchichón casero, un buen queso de cabra curado, lomo en manteca, atún, huevos duros para la ensalada… y una rosca de pan. De postre algo exquisito: melocotones en almíbar.

Para los niños se hacía el hornazo: una especie de panecillo con la forma de un pollo, dentro del cual se metía un huevo que, al cocerlo en el horno, se ponía duro. Todavía hay personas que, al llegar san Marcos, encargan los hornazos en el horno de Tedoro.

Es fácil que a estas alturas de la primavera llueva; no olvidemos lo de por abril, aguas mil, y más sabiendo que san marcos es el rey de los charcos. En caso de lluvia la solución es irse a un cortijo.

Para recordar este día de campo, aquí os pongo algunas fotos en las que se ven familias enteras y grupos de amigos disfrutando de una buena comida y una mejor compañía.

(He usado la Inteligencia Artificial para mejorar las fotos. Pongo juntas la original y la copia.)

He aquí varias personas que van de sanmarqueo paradas en el puente del Cerezo.
Juan Guardeño, Antonio Cano, el cabo Peña, Antonio Ruiz, Manolo 'Minuto'. con sus mujeres y un grupo de gente menuda.
A la derecha, la silueta de un mulo cargado con los achacales y la comida.


La familia de Félix al completo: Félix, y Anica junto a sus hijos
Rosarito, Anita y Cristóbal y el novio de Rosarito.


Araceli Perota, Pepe Solano, su hija y otras personas.
En la hierba, el mantel con la ensaladilla, una fiambrera con carne, cerveza, vino...


En el centro de la foto el mantel con las viandas, y alrededor Manuel el 'Colmenareño', su mujer, sus hijos, Gregorio de Mirasiviene...
Como signo de festividad y alegría casi todos están con una botella en la mano a punto de beber.


Se han levantado para la foto. En el suelo esperan las botellas de cerveza Victoria, la garrafa de vino, el transistor y las cestas con la comida. Ahí están Diego, Felicidad, Pepe Caracol, Paquillo el Moro y sus mujeres y amigos, todos con cara de alegría.


Torres y Pérez con sus mujeres, rodeados de niños entre los que distingo a Vicente, Rosa Mari, Consuelo... y quince más. Observen cómo Torres, a la izquierda, está dispuesto a que no se lleven la rosca.


Torres, Carmen la Herrera, Pepe Herrero, Josefa. Entre los niños distingo a Eliseo, Genoveva...
Arriba se ve a Paquita, Herenia, Pura del Cele...


Un repertorio de platos bien surtidos espera a este elegante grupo de jóvenes, ataviados como para una fiesta, cuyos nombres les agradezco que vayan poniendo ustedes y así no me equivoco buscando apellidos y esquivando apodos.


Aunque no se vea con claridad, detrás de estos cuerpos serranos sentados de cualquier manera en la hierba, están los manteles con las fiambreras abiertas y los salchichones con su guitilla: han hecho una pausa para atender al fotógrafo.
Desde la izquierda nos miran José Antonio 'Huevos' y Juanito 'el Rubio'.


Un grupo de chicas se hacen la foto en plena sierra ataviadas con el pañuelo a la cabeza, gafas de sol y falda.
Los pantalones para las mujeres llegarían mucho más tarde.
Si averiguan quién es el niño que en primer plano sonríe mientras sujeta el sombrero,
les será fácil deducir quiénes son los demás.


Carlos 'Caracol', Esperanza, María, Lola, Ana, Juan...


Aquí ha llegado ya la civilización a base gafas a lo Marilin Monroe, felpas para el pelo y mocitas con pantalones.


lunes, 25 de febrero de 2013

32. Vocabulario 5





En esta quinta entrega del repaso al repertorio de palabras y expresiones de nuestra forma de hablar, continuamos con las que empiezan por A

aolá. Ojalá.
aolaíta. Diminutivo de ojalá. “Aolaíta hubieras llegado antes”.
Conviene recordar que la palabra española ojalá procede de la expresión árabe law sha´a Allah ‘si quisiera Alá’ que equivale a nuestro ‘si Dios quisiera’. En este caso, y con otras muchas palabras no nos damos cuenta de que, sin saberlo, estamos hablando en árabe.
apacero. Concuñado.
apalancarse. Empecinarse, empeñarse, atrancarse. “Se apalancó en un precio y, por más que le regateé, no quiso bajarse del burro”.
apamplao. Atontado, ‘en Babia’. “Con quince años que tiene y todavía está apamplao”.
apañao. Atento, educado. “Ahí donde lo ves, es la mar de apañao”. También suele decirse que alguien es “más apañao que un jarrillo lata”.
Otra aclaración; aunque los adjetivos que pongo como ejemplo van siempre en masculino, hay que entender que se refieren tanto al hombre como a la mujer. Así podemos hablar de “una mujer apañá o apamplá, etc.”
apañaos. Indica el desaliento ante una adversidad. “Estamos apañaos” dice el aceitunero cuando al levantarse comprueba que sigue lloviendo y las aceitunas sin recoger.
apaño. Arreglo amoroso, amancebamiento. “Como no se lleva bien con su mujer, se ha buscado por ahí un apaño”.
aparato. Avión, aeroplano.
aparato. Órgano genital masculino, pene.
aparente. Servicial, atento, apañao. “Para algunas cosas tu marido es la mar de aparente”.
apercoío. Sucio, mal lavado. Está apercoía la ropa que tiene la suciedad metida entre los hilos.
a perruche. Sin dinero, sin blanca, tieso. “Ha tenido las cartas muy malas y enseguida lo han dejado a perruche”.
aplastarse. Sentarse, no hacer nada. “En cuanto llega de la calle se aplasta y ahí se tira todo el santo día”.
a poco a poco. Poco a poco.
apontoque. Apoyo, soporte, sostén. “En estos años de crisis ha tenido en sus padres un buen apontoque”.
apruebo. Ser algo de apruebo; ser bueno, estar garantizada su calidad.
apulisar. Retocar, dar los últimos toques en la limpieza o en encalo.
arar. Congeniar, ponerse de acuerdo. “Estos dos no aran porque tienen un genio muy diferente”.
arenca. Arenque. Se venden saladas y secas en barricas.
argaío. Dificultad. “Este trabajo tiene mucho argaío”.
arrascaúra. Rascadura, arañazo.
¡arrea! Interjección que indica sorpresa.”¡Arrea! Ya se me ha hecho tarde otra vez”.
arrearse. Beberse. “Se arreó tres güisquis seguidos”.
arrecacharse. Resguardarse.
arrechuche. Amago de enfermedad. “Está mejor pero de vez en cuando le da un arrechuche”.
arrengarse. Derrengarse, rendirse. “Se hartó del trababajo, arrengó el escote y se fue a su casa”.
arriao. Perdido, sin amparo. “Se gastó el dinero que llevaba y al poco tiempo se quedó arriao en Barcelona”.

miércoles, 20 de febrero de 2013

31.- Hermanos, primos y amigos


¿Hay algo más tierno que la fotografía de un niño? Sí, una fotografía de dos niños, y si lo que aparece en la foto es un grupo de criaturas, entonces la ternura se sale de madre. En la vieja lata de carne membrillo, donde se guardan las fotografías de toda una vida, siempre habrá retratado un niño o una niña, para regocijo de los abuelos (¡Mira que bonito eras!) y como prueba del implacable paso del tiempo (¿Pero ese era yo?).

Ahora, con tanta cámara y tantísimo móvil, los niños se crían teniendo siempre delante algún artilugio que los reproduce cada dos por tres. Pero antes las cosas no eran tan fáciles.

Antes, hacerse una foto era algo que sucedía de muy tarde en tarde. Cuando un niño se veía ante una cámara, su primera reacción era llorar y retorcerse de miedo. Ni ‘que va a salir el pajarito’ ni ‘mira para aquí’; los niños reaccionaban con miedo y si conseguían tirarles la foto salían con la misma cara de quien va a ser fusilado. A los niños, y a los grandes, para que salgan bien en una foto hay que pillarlos desprevenidos.

Luego había que esperar que la foto fuera revelada, que el retratista la trajera, que hubiera salido bien y, por último, que tus padres se decidieran a comprarla porque, para aquellos tiempos, una foto era un lujo.

Un día mostraremos un breve repertorio de fotografías de niños de ‘miaeras’. Hoy os ofrezco una breve muestra de niños y niñas.
 


Este era yo, Paquito, con poco más de un año


Mi hija María Jesús con pocos meses.


Eloísa sentada (alguien la sujeta por atrás) y Rafalita de pie vestida de gitana.


María Dolores y Rosabel


Dos Tedoros: Pepe y Susana.
Detalle. ¡No hay ni un coche!
Sí se ve la silueta de un hombre que lleva a un mulo del cabestro.


Susana, Inma, Enrique y Juan Fran


Diego, Juan Ramón y su prima Isabelita


Félix, Pepe y sus primas


Jorge, Baltasar, Pepa y Ana Rosi


De izquierda a derecha: Emidio, Romualdo, Rocío, Antonio, Paqui.
Faltan Nemesio y Máxima porque aún no habían nacido, pero pueden hacerse una idea de sus caras.


Hermanos y amigos en el salón de baile del bar de Rafalito.
Marcela, María José, Maribel, Juan, Chicón, Mario, José Antonio, Marina...


Grupo de niños y niñas a principios de los años sesenta
Son siete niñas y doce niños. Uno no se ve.
Niños: Cachorros, Tejeros, Chivitos, Chiquitines, Barquilleros...
Niñas: Sorianos, Raneas, Curritas, Repisos...
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En la plaza de la iglesia: Magdalena, Carmen María. Mónica, Eva, Consuelo,
Diego, Salvador, María Jesús