martes, 5 de agosto de 2014

123. Saucipedia: El escudo

Los trabajadores de la empresa constructora Ramos Cáceres (alias, Retamero) han remodelado en tiempo record la plaza de abajo, la del Ayuntamiento, la plaza de España. En el pavimento, frente al edificio municipal, se ha colocado una pieza de granito en la que se ha grabado el escudo de nuestro pueblo. Junto a la puerta de entrada del ayuntamiento está ese mismo escudo en un mosaico de cerámica.
Para que todos recordemos el significado de los símbolos que en él aparecen, adjunto un informe elaborado en 1984 en el que se explica el origen y el sentido de este emblema representativo de nuestro pueblo..























EL ESCUDO
DE
VILLANUEVA DEL ROSARIO





(Lo que sigue es el estudio realizado por el abogado Mateo Gallego Sánchez, especialista en heráldica en el que propone el escudo de nuestro pueblo. La propuesta fue aceptada por la corporación municipal que le había encargado el presente trabajo.)

El escudo heráldico de un municipio es la más alta representación simbólica del mismo, recuerdo de épocas pasadas en que tuvo, entre otras misiones, la de identificar las mesnadas que los Concejos de las ciudades y villas enviaban a las campañas guerreras que se acometían.
De ser símbolo de identificación y arma defensiva, el escudo ha pasado a ser representación y centro de honores y distinciones que no falta en la presidencia de actos y en la autorización de documentos oficiales.
Con tal idea y careciendo esta villa de Escudo Heráldico Municipal procedemos al estudio de los elementos históricos, toponímicos, geográficos y socio-económicos que sugieran, siendo síntesis de los mismos, las figuras y composición de sus armas municipales.

MEMORIA-PROYECTO

Aunque la fundación de la villa del Saucedo, como primitivamente fue llamada la actual Villanueva del Rosario, se localiza en el siglo XVIII, lo cierto es que debió existir algún tipo de asentamiento en épocas más remotas. Numerosos restos hallados a orillas de los ríos de la villa, incluso sepulturas y construcciones dan testimonio de ello.
Guillén Robles en su “Historia de Málaga” dice haber existido Ouvilas en las inmediaciones de la actual población y al ser conquistada Archidona por los cristianos, también lo sería el pequeño asentamiento existente, castillo o torre defensiva.
En el paraje de “Guiñarra” se encontró incluso el pavimento de de una villa romana, monedas y otros restos. La descripción que de este pavimento hace Díaz de Escobar en un documento existente en el Archivo Municipal es muy exacta y prolija y no ofrece lugar a dudas; allí existió un asentamiento romano cuyas defensas, además, aparecen en restos de murallones que lo circundan.
A finales del siglo XVII existían ya seis caseríos en el partido del Saucedo, pertenecientes al término de Archidona y a la jurisdicción del Duque de Osuna y se empieza la construcción de la ermita de Ntra. Sra. del Rosario que finalmente daría su nombre a la villa. El lugar, con gran abundancia de aguas y con buenas cualidades para la agricultura y ganadería fue poco a poco creciendo. En las orillas de los ríos crecían numerosos y fértiles sauces que daban el nombre del Saucedo a estos lugares.
En 1760 se erige la Parroquia del partido del Saucedo, con la avenencia del Duque de Osuna, proveyéndola de Cura Párroco.
A partir de aquí la población inicia su proceso de independencia de Archidona que, finalmente, se consigue formalmente cuando el 26 de agosto de 1836 la Junta de Gobierno de la Provincia de Málaga declara separada la villa de Archidona y la apellida Villanueva del Rosario, aunque pasando por momentos en que la separación de Archidona existió de hecho con curiosos actos de autoemancipación.
Y así en los primeros años del siglo XIX se realiza un amojonamiento del término amparados en el Real Decreto de 7 de octubre de 1812 de las Cortes de Cádiz, nombrándose un Alcalde Constitucional. Los de Archidona se oponen, con violencia. El 3 de julio de 1813 la Diputación Provincial de Granada ordena y declara subsistente el Ayuntamiento organizado en el Saucedo. Nuevo deslinde y amojonamiento en mayo de 1821.
Recurre Archidona otra vez a defender sus pretendidos derechos sobre el Saucedo, llegándose a alegar que era una calle de Archidona, entre otros argumentos. Al abolirse la Constitución se consideró que la independencia del Saucedo había terminado, ordenándose la disolución del Ayuntamiento y la destrucción de la lápida Constitucional, lo que se realiza por el Comandante D. Francisco de Roda. Sigue constituido un Ayuntamiento, no obstante, y la Cancillería de Granada a la que ha de recurrir Archidona decreta no haber lugar  a la solicitud de independencia del Saucedo. El despacho correspondiente, de 11 de diciembre de 1824, llena de satisfacción a los archidoneses que se disponen, una vez más, a disolver el Ayuntamiento del Saucedo.
Los del Saucedo recurren al Rey y Fernando VII por Real Despacho de 21 de octubre de 1827 les separa definitivamente de Archidona. Los del Saucedo, como prueba de agradecimiento, deciden cambiar el nombre de Puebla del Saucedo, que ostentaba, por el de Puebla de Fernando VII, pero no se llega a un acuerdo definitivo y se abre paso la idea de denominar a la nueva villa Villanueva del Rosario.
Como Archidona siguiese sin admitir oficialmente la separación, en su Cabildo de 12 de setiembre de 1836 ha de admitir, y así consta en sus Archivos, la Orden de la Junta de Gobierno de la Provincia de Málaga de 26 de agosto del mismo año que decreta “declarar separada de la villa de Archidona, con toda libertad e independencia, el pueblo del Saucedo, que desde hoy se apellidará Villanueva del Rosario” y asimismo ordena “entregar inmediatamente al Ayuntamiento de dicho pueblo todos los papeles, órdenes y documentos que recogió ese Ayuntamiento y de que se formó el correspondiente inventario, por interesarte en todo ello la causa pública, el bien y prosperidad de un pueblo patriota y decidido, aspirante a la libertad e independencia que constitucionalmente había adquirido…”
Villanueva del Rosario, que había sido autoindependiente en dos épocas pasadas, quedó definitivamente libre iniciando su vida propia.

ESCUDO

En 1951 el Ayuntamiento decide iniciar la adopción de un escudo para la villa. El primer antecedente heráldico data de 1823, según consta en el documento existente en el Archivo Histórico Nacional, Sección de Sigilografía, Caja doce, número noventa y ocho y según el cual la villa “se emancipó de Archidona”. Como símbolo de dicha emancipación se adoptó un Castillo, alusión al pasado histórico, a las armas de España y a la salvaguardia y elevación que representaba para sus pobladores su independencia municipal.

El pleno del Ayuntamiento de 10 de abril de 1951 aprueba un sello con elementos heráldicos, entre ellos el castillo aludido.



Aparte del Castillo, los nuevos elementos que aparecen en el diseño de 1951 son la Virgen del Rosario, los sauces, una fuente y circundando el conjunto por un Rosario. Su significado es claro: alusión directa al patronazgo y nombre de la villa del Rosario, así como a su antiguo nombre del Saucedo y a la abundancia de aguas existentes en su término. El facsímil es aprobado y trasladado al Gobernador Civil, que manifiesta no existir inconveniente en su puesta en vigor según su escrito de 26 de junio de 1951.
Todos estos elementos son perfectamente utilizables para la adopción definitiva de armas para la villa y en consecuencia creemos que en el Escudo Heráldico Municipal de Villanueva del Rosario y para que estén debidamente representados la historia, la geografía, la toponimia y el contexto económico-social de la misma, debe figurar lo siguiente:

A)  El Castillo, con tres torres, por su adopción simbólica en 1823 y por las razones expuestas, en oro y sobre campo de gules.
B)   La Virgen del Rosario por haber sido titular de su Parroquia desde que se construyese con la ayuda de los Ureña, duques de Osuna, en 1760. Su figura en plata resaltaría delicadamente sobre un campo de sinople en feliz coincidencia de colores y simbolismo religioso. La imagen de Santos y Vírgenes aparece en algunos otros escudos ya aprobados, como el del Borge, aprobado en 22 de mayo de 1957, en el que aparece su patrón el arcángel San Gabriel o el de Málaga en el que figuran sus patronos los mártires San Ciriaco y Santa Paula.
C)   El Rosario, por llevar su nombre la villa al declararse así, además, expresamente en el documento de declaración de independencia al que nos hemos referido anteriormente. Su color debe ser sable y dada su forma resulta perfectamente estético y desde luego heráldico colocarlo sobre una bordura de plata. Sus tres Avemarías y Cruz final pueden caer sobre las armas del Duque de Osuna, en campaña, en feliz simbolismo de la unión existente entre el Duque y la villa del Rosario. El que parte de una figura siga sobre otro campo tiene precedentes en la heráldica, incluso centenarios, como es el caso del Escudo de San Roque, en la provincia de Cádiz, donde poir concesión de los Reyes Católicos de 10 de julio de 1502, consta que en un campo de plata está un castillo de gules del que pende una cadena con una llave de oro que ‘cuelga’ sobre la campaña que es de gules.
D)  La Fuente de agua, como testimonio de su abundancia en el término, dado riqueza y bienestar a sus habitantes, con sonoros manantiales , entre ellos, ‘Chorro Negro’ ‘Nacimiento’, ‘Toronjil’, ‘Canaleja’ y ‘Chamizo’; incluso con poder curativo como los baños de ‘La Tosquilla’ antes famosos y que pudieran ser recuperados para bien de la villa.
E)   Los Sauces que dieran el nombre del Saucedo al lugar por la abundancia de ellos en las márgenes de sus ríos Cerezo y Canaleja que afluyen al Guadalhorce, que discurre atravesando su término de Este a Oeste, facilitando regadíos y aprovechamientos.
F)    Los tres girones rojos, armas del Duque de Osuna, que procedían de los Girones, de cuya estirpe Rodrigo González, Señor de Cisneros en el 1086 salvó la vida a Alfonso VII, prestándole su caballo y su capa de la que desprendió el Rey un girón, con cuyo elemento se compondría después las primitivas armas de los Girones: tres girones de gules sobre campo de oro. Por las razones expresadas al hablar del Rosario, estas armas deberán ir en campaña del Escudo.
G)  Deberá timbrar el Escudo la Corona Real cerrada, como corresponde a su dependencia.

Y en consecuencia de todo ello proponemos las siguientes

ARMAS

Escudo cortado en campaña y cuartelado. En el primero, de sinople, la Virgen del Rosario en plata. En el segundo de gules, un castillo de oro, mazonado de sable y aclarado de azur. En el tercero, de azur, una fuente de plata con pilar octogonal y taza. En el cuarto, de oro, dos sauces de sinople arrancados y puestos en faja. Bordura de plata y en ella un rosario de sable, con cruz y tres cuentas colgantes sobre la campaña que es de oro y en su punta tres girones de gules.
Al timbre corona real cerrada que es un círculo de oro, engastado de piedras preciosas, compuesto de ocho florones de hojas de acanto, visibles cinco, interpolados de perlas, que convergen en un mundo de azur, con el semimeridiano y el ecuador de oro, sumado de cruz de oro. La corona, forrada de gules.

Málaga nueve de febrero de mil novecientos ochenta y cuatro.

Mateo Gallego Sánchez, Licenciado en Derecho


1 comentario:

  1. Hola ha todos ,en estos días ha sido la fiesta del emigrante ,espero aya ido muy bien,haber si el año próximo puedo acompañaros ,que aunque estemos lejos ,el poder volver a tu pueblo siempre es agradable,Cuanta información de los orígenes de nuestro pueblo.La ultima vez que estuve vi el escudo en la puerta del ayuntamiento es muy bonito,como ha cambiado esa plaza de como yo la recuerdo .Un saludo.

    ResponderEliminar