miércoles, 4 de febrero de 2015

152. Gente divertida

Tema de la entrada: gente divertida que se divierte divirtiendo a la gente.
Origen de las fotografías: del archivo sin fondo de nuestro paisano el fotógrafo Pepe Repiso.
Cronología: Allá por los años noventa del siglo XX
Personajes: el pueblo en general, sin distingos, ni complejos, ni disfraces comprados en bazares. Todo artesanal, hasta el buen humor.
Protagonistas: Pepe el de la Laura, Pepe Chicón, Gregorio el de Mirasiviene y un animador que se apuntaba a todo y que llenaba las plazas: el cura Santiago Martínez Alcalá.
Epílogo: una anécdota verídica que, entre copa y copa, me contó el gran Santiago.

El trío de rey y damos de honor a la salida de los toros en plena solanera:
Pepe, Chicón y el otro, aunque el velo le tapa la cara, se ve a legua que es Gregorio.
Gregorio, con ramo en la mano y flor en el pelo.

Manolo alpargatas y Santiago el cura, junto a la 'reina' de los festejos del año 1993.
Las fotos que siguen van sin pie para que ustedes tengan algo que hacer en esta memoria de gestas pasadas.




















Una anécdota que puede servir para explicar el buen humor que estos personajes derrocharon hasta en los momentos más trágicos.
El cura Santiago y Pepe Chicón eran buenos amigos; a ambos les gustaba el vino, corrieron (en Las Malvinas) muchas juergas juntos y se gastaban bromas cada dos por tres.
Pepe Chicón vivía con sus hijos y su mujer Josefita (una santa que se lo perdonaba todo) en la casa que el matrimonio tenía en la plaza de abajo, plaza que ahora todo el mundo conoce como la 'plaza de Chicón'. Cuando Pepe cayó enfermo de aquella grave dolencia que en poco tiempo lo llevaría a la muerte, Santiago lo visitaba de vez en cuando. Unos días antes de que su amigo Chicón muriera, Santiago fue a verlo quizás con la intención de darle la extrema unción o simplemente para acompañarlo durante unos minutos. He de aclarar que todos los que conocíamos a Santiago sabíamos que el asunto de la muerte y de los muertos no le hacía ninguna gracia, huía de ese tema como si por su sangre corriera un ramalazo gitano.
Sube Santiago al dormitorio donde Chicón casi agoniza, respirando con dificultad y con los ojos cerrados. Se sienta el cura Santiago al lado del enfermo, le dice unas palabras e inicia el rezo de una plegaria cuando, de pronto, el moribundo Chicón se incorpora de su lecho, abre los ojos, coge del brazo al pobre cura y con voz que sonaba a ultratumba le dice: "¡Yo me voy a morir pero tú te vienes conmigo!"
Cuentan los que estaban sentados alrededor de la mesa en la planta de abajo, que Santiago bajó las escaleras a trompicones, con la cara blanca y sin poder articular palabra; sin despedirse, salió a la calle y ya nuca más volvió a visitar a su amigo del alma, el bromista Chicón, quien fallecería pocos días después.

4 comentarios:

  1. Me encantan estas fotos en las cuales sale mi tio Gregorio con Chicon y otras personas de lo bien que se lo pasaban en las fiestas, esto me hace recordar, que yo tambien habia estado algun año en la fiesta , aunque hace ya unos cuantos años, gracias por hacer este trabajo tan bonito, para poder recordar algunas cosas o personas que han pasado por nuestras vidas . Me encanta este bloc.

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    2. Gente muy divertida ,la verdad es que siempre estaban dispuestos a pasárselo bien .Recuerdo a Pepe Chicón que vino a San Andres de Llavaneras para acompañar a la banda de música del pueblo por cierto creo que acababa de salir del hospital ,estuvimos hablando también con mi padre ,aquel día no se me olvidara nunca ,parecía que estábamos en el pueblo,se ponía la carne de gallina cuando tocaron el himno de Andalucía fue muy bonito.Hasta el próximo día.

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  2. cuando entro a esta pagina me siento mas del rosario que nunca, me encanta mi pueblo.
    gracias don francisco alvares por hacer que con este trabajo tuyo, para los que estamos fuera, nos haga estar mas cerca del pueblo,,saludos

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